2026-06-06

ECONOMÍA

La industria textil acumula una caída de 31,3% desde 2023 y se perdieron más de 22.000 empleos

La crisis de la industria textil ya dejó en evidencia que el declive en la producción también se trasladó a un peor nivel de empleo ya que uno de cada 3 puestos industriales perdidos en febrero corresponde al rubro.

La industria textil se encuentra sumida en una crisis profunda que se destaca como una de las más significativas en su historia reciente. Desde principios de 2023, el sector ha acumulado una abrupta caída del 31,3% en su nivel de actividad, situación que ha tenido un serio impacto en el número de empleos.

Lee también: El Gobierno impulsa el Súper RIGI: qué cambia frente al régimen actual y por qué puede impactar en energía, minería e industria

Según un informe emitido por la Fundación Pro Tejer, se calcula que la pérdida de empleo en el sector ha superado los 22.000 puestos desde diciembre del mencionado año. Esta caída se presenta en un contexto donde la industria manufacturera general experimentó un crecimiento del 5% en comparación interanual, mostrando una clara contrariedad que pone de manifiesto la gravedad del sector textil.

Esta difícil coyuntura encuentra sus raíces en una combinación de factores adversos, particularmente una notable reducción del consumo interno sumada a un alarmante aumento en las importaciones de indumentaria. Celina Pena, quien ejerce el papel de gerenta general en la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), ha indicado que esta recuperación del sector aún no se ha logrado consolidar.

Comenta que hay una tendencia descendente en la producción y también en los niveles de empleo que no parece cambiar su rumbo, afirmando además que las empresas están operando con niveles de capacidad instalada muy por debajo del óptimo histórico.

Según datos de FITA, las fábricas textiles operaron a un ritmo de utilización del 40% de su capacidad instalada, mientras que el promedio general de la industria llegó al 59%. La Fundación Pro Tejer reportó que el sector está inmerso en uno de los períodos más complejos en la historia reciente debido a la combinación de condiciones adversas que incluyen la caída del consumo interno, aumento del desempleo, apertura acelerada a la importación, y costos sistémicos elevados. Todas estas variables están generando un panorama crítico para la producción nacional.

Además, el informe detalla que durante marzo, la producción de prendas de vestir, cuero y calzado mostró una regresión del 8,9% en términos interanuales, posicionándose un 19% por debajo de niveles registrados en 2023. Esta es una tendencia decreciente perdurable por más de dos años, afectando una cadena de valor significativa en términos de empleo.

En el ámbito de las ventas, el desplome también se hizo evidente. Durante el Hot Sale de mayo, las ventas en términos reales descendieron cerca del 10%. En cuanto a los precios, el incremento en la categoría de prendas y calzado fue notablemente inferior a la inflación general, con un aumento del 12,7% interanual en abril de 2026 a comparación del 32,4% en términos de inflación general.

Esta situación crítica es aún más presionante cuando se suman las importaciones masivas de indumentaria debidas a la desregulación comercial, que han alcanzado cifras récord. En respuesta, Pro Tejer llama urgentemente a implementar medidas que busquen sostener tanto el empleo como la sobrevivencia de las empresas, y que impulse una serie de reformas estructurales para abordar las problemáticas de fondo.

Te puede interesar