Alison: un año después del trasplante que le salvó la vida
Se cumple un año del trasplante de corazón que le salvó la vida a Alison Calfunao, la neuquina que había ingresado a la clínica para una operación “de rutina” y que permaneció al borde de la muerte durante ocho días. Estaba conectada a una máquina que permitía la circulación de la sangre, y se encontraba en el primer lugar de “emergencia nacional” para una intervención. Y el 17 de junio de 2025 apareció el órgano que la salvó.
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Hace un año “me llegaba tu corazón para seguir viviendo”, escribió Alison en su cuenta de Facebook. “Gracias por elegir dar vida; por elegirme para seguir viviendo”, agregó, refiriéndose al donante anónimo. Y remarcó también: “gracias a tu familia, que en medio del dolor me eligieron”.
“Te cuido, te respeto y te amo desde que me enteré que latías dentro mío. Hoy quiero que sepas que sigo luchando por mi familia, por dos hermosos hijos que disfrutan de su mamá. Te voy a cuidar siempre, gracias por latir fuerte, por mantenerte sano dentro mío. Deseo algún día poder saber de vos. Gracias”.
“Y a mi corazón, te extraño”, escribió.
Una historia de superación
Alison ingresó a la clínica San Lucas para operación de ligadura de trompas, el 8 de junio del año pasado. Teóricamente sencilla, pero todo se complicó: dos paros cardíacos, el traslado de urgencia a otro hospital y después a un centro médico de Buenos Aires. La conexión a un corazón artificial porque el propio no aguantó. Una trombosis obligó a amputarle la pierna derecha. Y hace exactamente un año, el milagro: un donante.
El nuevo proyecto de Alison: una línea de perfuminas y aromatizantes con una marca que dice mucho de su propia historia.
Cuando despertó, se encontró que su vida había dado un giro abrupto. Pero no se rindió. Aprendió a caminar con una prótesis; se animó a salir a bailar con su pareja; aprendió de nuevo a manejar y festejó cuando le dieron el carnet.
Los dolores la persiguen, claro. El trauma quedó. Y mientras tanto, sigue con la pelea con la compañía de medicina prepaga, para que reconozca los gastos de la recuperación. Y en la justicia, para que se reconozca la mala praxis de los profesionales que la atendieron.
También se animó a emprender: está elaborando una serie de aromatizantes y perfuminas bajo su propia marca. Un símbolo de su propia vida: “Latidos de sol”.