INESCAPABLES
La modelo que peleó con la China Suárez contó qué pasó realmente con Mauro Icardi
En medio de un torbellino mediático, una nueva voz se ha levantado para ofrecer su versión de los hechos en el sonado cruce entre la actriz China Suárez y el futbolista Mauro Icardi. La protagonista en esta ocasión es Ekaterina Ojeda, la modelo que muchos medios habían señalado como la nueva pieza en este intrincado rompecabezas de celos y malentendidos.
La ocasión fue una noche agitada en el conocido boliche Tequila, donde Icardi y Suárez se cruzaron inesperadamente. Según relatan fuentes del boliche, y como confirmó más tarde Ojeda en una entrevista para el programa Intrusos, los encuentros en el VIP del lugar fueron producto de una simple y casual coincidencia, algo usual en las noches del mundo del espectáculo. Sin embargo, la situación tomó rápidamente un giro inesperado.
ð£ï¸ EKATERINA, LA CHICA QUE ACUSA A LA "CHINA" SUÁREZ DE AGREDIRLA: "NO LO DEJÉ QUE ME DE UN BESO"#Intrusos26Años @intrusos pic.twitter.com/RFO9NWCglp
— América TV (@AmericaTV) June 24, 2026
Ekaterina se encontró primero con el jugador del Galatasaray, quien aparentemente llegó solo, para luego ser acompañado por Suárez. "Nos invitaron sus amigos, él estaba ahí por casualidad", relata Ojeda, restando importancia al encuentro inicial. Sin embargo, menciona un detalle clave: "Él comenzó con charla de boliche, algo completamente normal en estos entornos".
A medida que la noche avanzaba, las tempranas conversaciones informales parecieron levantar sospechas en Suárez, quien ya se encontraba en el lugar con Icardi. Aunque Ekaterina prefiere no entrar en detalles escabrosos sobre la reacción de la actriz, deja suficiente campo para la especulación al afirmar rotundamente: "Ella tendrá sus razones".
El ambiente del VIP, cargado de energía y, según comenta Ojeda, cierto grado de incomodidad palpable, llevó a la modelo a tomar la decisión de retirarse para prevenir un conflicto de mayor magnitud. "No era mi intención estar en medio del desorden", confesó, pivotando sobre cualquier cuestionamiento acerca de un posible interés en mediatizarse: "Vine para escapar del drama, no para ser parte de éste".
Sin embargo, el relato no concluye sin un comentario sobre lo que pareció ser lo más desafortunado de la noche: el intento fallido de Icardi de estrechar lazos con Ojeda. "No consentí a que esto pasara a más, fui cautelosa", narró, relacionando el término charla de boliche con un avance más emocional del futbolista, aunque cortando de raíz cualquier insinuación de su parte con sutil firmeza.
¿La chilena se puede dar por aludida? Especula, quizá, Ojeda, quien ofrece un cierre ambiguo pero directo al decir que el futbolista fue llamado la atención explícitamente con una mirada: "Lo retaron después, las apariencias son cosas importantes".
Una escena más se ha registrado en el compendio de controversias de las relaciones públicas de ambos personajes mediáticos. Mientras ni Icardi ni la China Suárez rompen el silencio para contestar personalmente sobre este último giro en su telenovela pública, Ekaterina Ojeda se posiciona como un sujeto involuntario en medio de la turbulencia de una historia que muta constantemente.