Receta súper fácil para preparar bagels proteicos
Los bagels, célebres por su corteza dorada y su miga densa, se han afirmado como una presencia constante en las mesas del mundo, desde las concurridas calles de Nueva York hasta las flemáticas urbes de Europa.
Recientemente, ha emergido una variación que marida la tradición con la tendencia actual de alimentos ricos en proteínas. Así, el humilde bagel ha encontrado una nueva vida al incorporar yogur en su receta tradicional. Este componente no solo adiciona proteínas que son esenciales para una dieta equilibrada, sino que cumple la función de relajar la miga, librando a los usuarios del uso de levadura y creando una textura que algunos sibaritas describen como "ligera como una pluma".
Ingredientes
-2 tazas de harina común
-2 cucharaditas de polvo de hornear
-1 cucharadita de sal
-1 y ½ taza de yogur natural
-1 huevo
-Mix de semillas (sésamo, amapola, lino), opcional
Preparación:
-Para comenzar, colocar en un bowl la harina junto con el polvo de hornear y la sal. -Mezclar bien los ingredientes secos para que queden integrados. Luego, incorporar el yogur natural y unir con una espátula hasta formar una masa.
-Una vez que los ingredientes estén combinados, trabajar la preparación con las manos hasta obtener una masa ligeramente pegajosa. Amasar durante unos minutos sin agregar harina extra y dejar reposar durante 15 minutos, cubierta con un paño limpio, para que tome consistencia.
-Mientras tanto, batir el huevo en un recipiente y reservar para utilizar más adelante.
-Luego del descanso, trasladar la masa a una superficie apenas enharinada. Formar un cilindro y dividir en cuatro porciones iguales. Tomar cada una, estirarla hasta formar una tira y unir los extremos para darle la forma clásica de bagel.
-Disponer las piezas en una bandeja apta para horno previamente cubierta con papel manteca o ligeramente engrasada. Pincelar cada bagel con el huevo batido y, si se desea, espolvorear con el mix de semillas.
Con el horno precalentado a 180 °C, cocinar durante 20 a 25 minutos o hasta que los bagels estén dorados y firmes al tacto. Retirar y dejar enfriar antes de consumir.