DESPEDIDA
Los familiares y amigos de Ernestina Pais le dieron el último adiós entre lágrimas
La despedida de Ernestina Pais marcó un día de gran tristeza y melancolía en el corazón de Buenos Aires. Un grupo nutrido compuesto por familiares, amigos, y figuras del espectáculo se congregó en un salón velatorio de Palermo para darle el último adiós a la querida periodista. La noticia de su fallecimiento conmovió a todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerla y apreciarla en vida.
El lugar elegido para la ceremonia fue Zuccotti Hermanos, situado en la Av. Córdoba 5084, un punto de encuentro que, esta vez, cobijó las lágrimas y el dolor de quienes se aproximaron para rendir homenaje a Ernestina. Desde temprano en la mañana empezaron a llegar personas provenientes de distintos círculos sociales y profesionales, todos unidos por el cariño y admiración que le tenían. Entre los primeros en llegar se destacaron su hermana, Federica Pais, y su madre, Milka Truol, quienes fueron abrazadas por amigos y conocidos mientras ofrecían sus respetos.
Uno de los momentos más conmovedores fue la llegada de Benicio, el hijo de Ernestina, quien a sus 22 años enfrentó uno de los momentos más desafiantes de su joven vida. Acompañado por dos amigos fieles, y bajo la atenta mirada de su padre, el fotógrafo Alejandro Guyot, se enfrentó al difícil entorno con la capucha sobre su cabeza y el peso del dolor sobre sus hombros. En el interior del lugar, las lágrimas compartidas se entre mezclaban con el aura de nostalgia y recuerdos vividos.
El director José María Muscari, reconocido en el ámbito teatral, no tardó en aparecer para acompañar en esta dura realidad. "En momentos como este sobran las palabras", reflexionó con voz temblorosa, recordando a Ernestina llenando sus pensamientos con la luz y alegría característica que solía irradiar. "Estaba en un momento extraordinario", añadió, destacando el buen momento personal y profesional que experimentaba Ernestina recientemente. Para Muscari, ella era sinónimo de luminisidad y empatía, cualidades que resonaban en todos aquellos que tuvieron el privilegio de cruzarse en su camino.
Una figura que compartió mucho tiempo en escena con Ernestina Pais fue Romina Gaetani. Con la voz quebrada, declaró su tristeza y también gratitud por haber construido una amistad tan sólida con la periodista, a quien consideraba como un pilar emocional. "Era un apoyo inmenso", expresó, recordando las conversaciones profundas y proyectos que planificaban juntas. Entre sus sueños estaban escribir sobre los sucesos que marcaron su vida, y crear un guion basado en el legado de su padre, junto con otras planerias de giras y viajes, manteniendo el entusiasmo propio de quien ama lo que hace.
El velorio reunió a una larga lista de personalidades del espectáculo e intelectuales, quienes visiblemente afectados, vinieron a honrar la memoria de Pais. Muchos optaron por resaltar el modo en que ella vivía cada instante con profunda pasión y compromiso, estableciendo una marca en quienes tuvieron la oportunidad de compartir incluso pequeños momentos junto a ella. Finalmente, el recorrido del cortejo fúnebre llevó sus restos al Panteón de Actores en el Cementerio de la Chacarita, lugar de descanso final para una mujer cuyo legado continuará iluminando la vida de aquellos que ella tocó con su espíritu vibrante y resplandeciente.