CONTROVERSIA
Juicio por la desaparición de Loan Peña: su abuela Catalina aseguró que Laudelina invitó a los acusados al almuerzo
En el juicio que investiga la desconcertante desaparición de Loan Peña, la abuela del chico ha emergido como una figura clave al desafiar abiertamente las versiones previas dadas por su propia hija, Laudelina. Catalina, abuela de Loan, dio un sorprendente testimonio en el Tribunal Oral Federal de Corrientes, que no solo arroja una nueva luz sobre los eventos que rodean el trágico 13 de junio de 2024, sino que también sacude el núcleo de las acusaciones familiares.
Durante su testimonio, Catalina refirió un controvertido almuerzo que tuvo lugar en su residencia ubicada en el paraje El Algarrobal, un evento que se ha convertido en foco de investigación en el misterioso caso. Manifiesta que fue Laudelina quien extendió la invitación crucial a María Victoria Caillava y a su esposo, Carlos Pérez, quienes son considerados figuras centrales en la investigación del caso. Catalina detalla, además, que los señalamientos de un accidente surgieron por cuenta de su hija, alabando lo perturbador que resulta dicho engaño para ella y la integridad de la investigación judicial.
Catalina, aunque viviendo en circunstancias humildes y admitiendo no saber leer, ha demostrado una notable firmeza al instar a sus hijos a mantener la verdad incluso en medio de tales agitaciones familiares. Ella impugna rotundamente la versión de que la desaparición de Loan fue un accidente, señalando que tales afirmaciones son invenciones de Laudelina, al mismo tiempo que lamenta profundamente las acciones de su hija.
La declaración de Catalina también destacó un feroz intercambio ocurrido después de la desaparición de Loan, detallando cómo confrontó a Caillava y Pérez en el momento en que intentaron marcharse para presuntamente, "ver un partido", justo tras la alarmante desaparición. Catalina relata como retuvo a Caillava insistiéndole quedarse y participar en la búsqueda del niño, exponiendo con ello las reacciones desconcertantes de los mismos implicados en el caso.
Este nuevo ángulo revelado por Catalina sugiere que la sustancia de las acusaciones puede radicar en intrigas familiares, desnudando la dificultad con la que la justicia enfrenta la maraña de relaciones y conflictos personales que a veces empañan la pura búsqueda de la verdad.