671 personas viven en la calle en Neuquén: el dato que rompe un mito
La situación de las personas que viven en la calle en Neuquén vuelve a quedar en el centro del debate luego del fallecimiento de Dayana Stefani Gómez, que pernoctaba en un sector utilizado habitualmente como refugio por quienes no tienen dónde vivir.
En ese contexto, referentes de la Red Solidaria señalaron que la problemática continúa agravándose y aseguraron que actualmente tienen relevadas 671 personas en situación de calle en la capital provincial.
Según explicaron, durante abril realizaron un relevamiento propio a través del trabajo conjunto con distintas organizaciones que asisten diariamente a esta población. De ese registro surge que el número es considerablemente superior al del año pasado, cuando estimaban unas 400 personas, y también supera ampliamente las cifras oficiales difundidas en ese momento.
"Hoy tenemos 671 personas relevadas. Si se hiciera nuevamente un operativo similar al de la carpa solidaria del año pasado, creemos que ese número incluso podría ser mayor", indicaron.
La mayoría son vecinos de Neuquén
Uno de los datos que remarcaron desde la organización es que solo el 16% de las personas en situación de calle provienen de otras localidades o provincias, mientras que el resto reside desde hace años en Neuquén.
En ese sentido, señalaron que muchas veces existe la percepción de que la mayoría llega desde otras ciudades, aunque aclararon que esa idea depende del lugar donde se realicen los relevamientos. Explicaron que en sectores como la terminal de ómnibus es habitual encontrar personas provenientes de otros puntos del país, pero que al recorrer los distintos barrios el panorama cambia.
Actualmente, las personas sin techo se encuentran distribuidas en numerosos sectores de la ciudad, como debajo de puentes, parrillas, zanjones, arboledas y bardas, donde buscan resguardarse de las bajas temperaturas.
Refugios insuficientes ante la creciente demanda
Desde la Red Solidaria recordaron la experiencia de la carpa de invierno instalada el año pasado, que brindó alojamiento a más de 550 personas y fue destacada como una iniciativa inédita para atender la emergencia climática.
Si bien valoraron la apertura de un nuevo refugio impulsado por organismos provinciales para esta temporada invernal, señalaron que su capacidad —alrededor de 50 plazas— resulta insuficiente frente a la cantidad de personas que necesitan asistencia.
Las organizaciones también remarcaron que las problemáticas de consumo dificultan muchas veces la permanencia en los espacios de alojamiento, lo que obliga a pensar estrategias de abordaje más amplias que combinen asistencia social, salud mental y tratamiento de adicciones.
El desafío de encontrar nuevas respuestas
Quienes trabajan diariamente con personas en situación de calle sostienen que el fenómeno no puede resolverse únicamente con refugios temporales. Plantean que es necesario avanzar en políticas integrales que garanticen primero un lugar donde vivir y, desde esa base, abordar otras problemáticas como las adicciones, la salud y la inserción social.
Como ejemplo mencionaron experiencias implementadas en otros países, donde el acceso a una vivienda constituye el punto de partida para iniciar los procesos de recuperación e integración.
Mientras tanto, las organizaciones continúan sosteniendo la asistencia cotidiana mediante redes de voluntarios que garantizan comida y acompañamiento, aunque advierten que el crecimiento sostenido de la población en situación de calle exige respuestas de mayor alcance por parte del Estado.