Weretilneck entregó escrituras en Cipolletti y destacó la tranquilidad de las familias al consolidar el techo propio
Este lunes por la tarde, el Complejo Cultural Cipolletti, ubicado en General Fernández Oro 57, se vistió de fiesta para recibir a decenas de familias que alcanzaron el sueño de la vivienda registrada. El acto estuvo presidido por el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, quien encabezó la entrega de escrituras para los vecinos y otorgó un aporte financiero destinado al Municipio de Cipolletti.
El mandatario provincial felicitó cáludamente a los beneficiarios y destacó que la obtención de la escritura representa la tranquilidad definitiva de saber que la casa propia es para toda la vida y para las generaciones que vienen detrás.
Trazó un balance del trabajo realizado en materia de regularización dominial y precisó que en los últimos dos años ya se concretaron 3.600 escrituras en todo el territorio provincial. El gobernador detalló que en esta primera tanda de entregas se alcanzaron las 100 familias cipoleñas, sobre un padrón de 2.000 hogares anotados en toda la provincia que esperan regularizar su situación habitacional.
Asimismo, el mandatario aprovechó la oportunidad para agradecer el compromiso de los adjudicatarios que cumplen con el pago de sus cuotas, explicando que ese aporte solidario es lo que permite financiar el programa Suelo Urbano para dotar de servicios básicos como agua, electricidad y alumbrado público a diferentes barriadas de Río Negro.
A la hora de repasar los alcances del programa, el gobernador explicó que en esta oportunidad se lograron solucionar tres realidades habitacionales muy distintas y de alta complejidad que afectaban a los vecinos. Por un lado, se entregaron escrituras a familias que terminaron de pagar sus viviendas sociales del Instituto de Planificación y Promoción de la Vivienda (IPPV). Por otro lado, se regularizaron situaciones de tierras fiscales de origen municipal o provincial cuyos trámites administrativos nunca habían sido concluidos por el Estado. Finalmente, el mandatario hizo especial hincapié en la aplicación de la Ley de Regularización Dominial (IPR) para aquellos casos de loteos privados donde los dueños originales fallecieron sin dejar sucesiones o donde las empresas vendedoras desaparecieron, impidiendo que las familias que autoconstruyeron sus casas con el esfuerzo de toda la vida pudieran escriturar legalmente.