VACACIONES
El descargo de Juana Repetto desde San Martín de los Andes que sorprendió a sus seguidores
Las vacaciones, en teoría, son aquel momento del año donde uno debería descansar y recargarse de energía. Sin embargo, para Juana Repetto, una actriz y madre adorada en Argentina, el reciente viaje familiar a San Martín de los Andes fue más una operación logística monumental que un momento tranquilo de disfrute. Juana compartió en sus redes sociales una imagen sincera y poco glamorosa de lo que significó este viaje.
Viajar con sus tres hijos, Belisario, Toribio, y el pequeño Timoteo, durante cuatro intensos días en la nieve requirió de una energía y organización titánicas. A través de su cuenta de Instagram, Juana describió cómo, cada día, el traslado de mochilas llenas de ropa de esquí y un coqueto carrito tuvo un impacto innegable en su cuerpo y estado mental. "Estoy agotada", confesó luego de resistir el trajín diario en las montañas nevadas.
Juana decidió llevar consigo a su amiga del alma, quien se convirtió en una aliada esencial para poder sobrellevar el estrés del viaje. Sin una niñera a bordo, la ayuda sentimental y práctica de su amiga fue clave para distribuir el peso de las responsabilidades y que el grupo, entre otras cosas, pudiera disfrutar del arte aprendido por Belisario y Toribio de deslizarse por la nieve empujándose con bastones. "Vengo con una amiga, que son dos manos más. Estoy agotada", recalcó la actriz.
El esfuerzo físico y mental fue evidenciado día tras día, sobre todo al tener que gestionar la diversión de sus hijos mayores, una responsabilidad que muchos padres desean transfirir momentáneamente en vacaciones. Sin embargo, Juana se mostró decidida a no dejarlos en guarderías. "Esta vez nosotros no esquiamos", detalló, "Con los tres me manejé igual hasta el momento. Hasta que no empiezan a esquiar me quedo yo con ellos".
La extenuante excursión también tuvo entre sus ausencias notables a Sebastián Graviotto, padre de los niños mayores. Graviotto, quien estaba en Bariloche, estaba también dedicado a sus propias responsabilidades profesionales, pero dadas las circunstancias, Juana y sus hijos intentaron planar espontaneidades para muñir el importante eslabón familiar. "No está acá, está en Bariloche", explicó, y agregó que la familia siempre tuvo la intención de reunirse durante ese período vacacional. Los niños, ansiosos por esquiar con su padre, mantienen una estrecha conexión con el deporte, inducida por su pasión compartida.
Al final de estos intensos días de vacaciones, Juana, como toda madre entregada a sus hijos, revivió lo que fue una época exigente, pero emocionalmente gratificante. "Nos invitaron y nos la jugamos", expuso antes de enfatizar su disposición incondicional hacia actividades que hacen sonreír a sus pequeños. Ahora que las fotos del memorable viaje han sido compartidas y todas las maletas están desaconchandas, Juana Repetto puede recordar estos días no solo como una experiencia de cansancio, sino como un momento desafiante enriquecido por las risas de sus hijos y el ánimo inquebrantable de una madre. "Estoy cansada, pero re valió la pena y lo volvería a hacer", afirmó con el amor maternal a flor de piel.