APOYO
Cómo María Sol Messi ayudó a Lionel en uno de los momentos más importantes de su vida
En el vibrante y desafiante escenario del Mundial 2026, una figura familiar y cercana brindó a Lionel Messi el apoyo emocional que necesitaría durante una de las noches más cruciales de su carrera futbolística. Su hermana, María Sol Messi, se convirtió en una compañía valiosa tanto dentro como fuera del campo cuando viajó al otro lado del mundo para presenciar uno de los momentos decisivos del torneo.
A medida que Argentina se preparaba para enfrentarse a Egipto en los octavos de final, la tensión en el aire del estadio era palpable. Este no era solo un partido más; para Lionel, cada fase del torneo se desarrollaba con una intensidad vertiginosa que exigía el máximo rendimiento. En ese contexto, la llegada de María Sol al estadio en Atlanta no solo sorprendió a Lionel sino que su presencia fue un mero recordatorio de la importancia de la familia en los momentos de mayor presión.
María Sol no era ajena al sacrificio. Hasta entonces había permanecido en su natal Rosario, cuidando artísticamente de la salud de su padre, Jorge Messi, que había pasado por un periodo de enfermedad. La recuperación de Jorge y el alta médica consiguieron que la joven diseñadora pudiera hacer el viaje a Estados Unidos, justo cuando Lionel más la necesitaba.
El partido, tenso y lleno de altibajos, finalmente concluyó con Argentina asegurando su lugar en la siguiente fase gracias a un gol agónico de Messi. Mientras Lionel celebraba en el campo, María Sol observaba desde las gradas, brindándole un soporte silencioso junto a Antonela Roccuzzo y los hijos del capitán. En lugar de centrarse en la exposición, María Sol optó por mantener un perfil modesto, una característica que se había convertido en una constante en su vida personal y profesional.
Con 32 años, su vida había estado marcada por una pasión por la moda y la marca personal. Formada en diseño de indumentaria, había trabajado inicialmente con The Messi Store, perfeccionándose luego con su propio emprendimiento, Bikinis Río, visto en los trajes de baño lucidos por Antonela. Más tarde, María Sol encontró un nuevo hogar profesional en 525 Rosario, combinando su sentido estético con la potencia del marketing.
El viaje de María Sol fue así, una suerte de reencuentro: no solo con su hermano en necesidad sino también con su propia fortaleza interna que, mensaje tras mensaje de ánimo y silenciosa presencia, contribuyó a calmar las ansiedades de Lionel. En una época donde las apariciones en las redes sociales dictan lo que sería significativo presentarse así, solita entre miles de espectadores, la enfatizaría como una figura detrás de la figura pública que es Lionel Messi, fundamental en su carrera silente. La noche fue inolvidable; no solo por la victoria de la Selección sino también por el indelible apoyo familiar en la consecución de un sueño mundialista.