Denuncian persecución a vendedores ambulantes en Neuquén: "Nos tratan como si fuéramos delincuentes"
Los vendedores ambulantes de Neuquén volvieron a alzar la voz para denunciar lo que califican como una "persecución" por parte de inspectores municipales. Aseguran que desde hace semanas sufren controles en los que les retiran la mercadería, les secuestran los carros de trabajo y los obligan a abandonar los lugares donde históricamente desarrollan su actividad.
"Nos están persiguiendo como si fuéramos ladrones. No nos explican nada, vienen a prepotear y se llevan toda la mercadería", expresó Laura una vecina que desde hace ocho años vende sándwiches en el centro de la ciudad. Según relató, ya le decomisaron tres carros y, pese a contar con el curso de manipulación de alimentos, no logra trabajar con normalidad.
"Vivimos de la venta ambulante. Tenemos que escondernos para poder vender", sostuvo.
"¿A quién perjudicamos?"
Otro de las comerciantes Beatriz Rojas explicó que las restricciones también alcanzan a quienes trabajan en la Isla 132 y en la Península Hiroki. Según indicó, desde Cordineu les comunicaron que ya no pueden ingresar a comercializar sus productos en ese sector.
"Nos preguntamos cuál es la competencia desleal que hacemos. Acá no hay panaderías ni negocios de juguetes. En mi caso vendo juguetes. Lo único que queremos es trabajar", manifestó
Los vendedores aseguran que las decisiones afectan directamente a familias que dependen exclusivamente de esa actividad para subsistir y remarcan que muchos clientes esperan su llegada todos los días.
"No alcanza para vivir"
Entre los testimonios también apareció Carmen, una jubilada que complementa sus ingresos vendiendo budines, miel y pochoclos.
"Mi jubilación es de 400 mil pesos y no alcanza. Pago 170 mil de gas, tengo que trabajar sí o sí. Lo que más me duele es que me anden corriendo todo el tiempo", expresó.
La mujer contó que lleva casi una década concurriendo a la zona del río para vender sus productos y que muchos vecinos la conocen.
"Traigo 15 budines por día y casi siempre me quedan dos. Los chicos me esperan, me conocen como la señora de los budines. No le saco nada a nadie", afirmó.
Reclaman respuestas del municipio
Los vendedores informaron que realizaron una presentación formal en la Municipalidad de Neuquén para solicitar una audiencia y denunciar las presuntas irregularidades durante los operativos.
Según explicaron, cuestionan que en varios procedimientos no se labran actas de infracción ni se informa el motivo de los decomisos. También señalaron que existe confusión respecto de quién tiene la responsabilidad sobre las habilitaciones comerciales.
"Los comerciantes dicen que los manda Cordineu; desde Cordineu dicen que es el municipio. Muchos iniciaron trámites para regularizar su situación, pero nunca reciben una respuesta y terminan quedando sin licencia", denunciaron.
Además, afirmaron que algunos vendedores cuentan con habilitaciones o con la documentación sanitaria correspondiente, pero igualmente son retirados de los espacios públicos.
"Queremos trabajar"
Los comerciantes insistieron en que no buscan confrontar con los inspectores, sino encontrar una solución que les permita continuar desarrollando su actividad de manera regular.
Incluso señalaron que durante algunos procedimientos hubo presencia policial y calificaron el despliegue como "desmedido".
"Nos hacen sentir como si estuviéramos delinquiendo, cuando lo único que hacemos es trabajar para llevar un plato de comida a nuestras casas"