2026-08-11

Ni crimen con alevosía ni homicidio simple: para el tribunal fue “exceso en legítima defensa”

Los jueces entendieron que las contradicciones entre los testigos no permitieron demostrar más allá de toda duda razonable la hipótesis del "homicidio simple".

El hecho había conmocionado a la población del barrio Sapere: la madrugada del 21 de agosto del año pasado, Néstor Alejandro Ibarra fue asesinado de una brutal puñalada en el pecho, que le atravesó el corazón y los pulmones. El homicida, Mariano Nicolás Iuliano, escapó del lugar; fue detenido semanas después y llevado a juicio. Ahora, un tribunal consideró que se trató de un “exceso en legítima defensa”.

 

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Los jueces Juan Manuel Kees, Natalia Pelosso y Florencia Martini entendieron que las contradicciones y falta de pruebas concretas no permitieron validar la teoría de la fiscalía sobre un “homicidio simple”. En cambio, interpretaron que la situación que derivó en la muerte de Ibarra fue un “exceso en legítima defensa”, que tiene una escala penal mucho menor. Con una pena máxima de tres años, es muy posible que Iuliano quede libre tras la audiencia de cesura, que se realizará en una nueva fecha.

Luego de producida la prueba, y en base a el interés y las diversas contradicciones de los testigos presencias, el tribunal determinó que existía una duda razonable que impedía declarar al imputado responsable de homicidio simple. Ante la duda, los jueces deben resolver lo que más favorece al imputado, que en este caso es la teoría de la defensa de que el hecho ocurrió como un exceso en la legítima defensa.

 

La hipótesis que no se pudo probar

Según la teoría que presentó la fiscal Lorena Juárez, el hecho ocurrió el 21 de agosto de 2025, entre las 4:45 y las 5:10 de la madrugada, en un sector del barrio Sapere, cerca de la costa del río Neuquén. Esa madrugada, Ibarra se encontraba junto a su expareja, una amiga de ella y un amigo cuando salieron de una vivienda para dirigirse a comprar. En ese momento, Iuliano - que estaba en su domicilio -, vio a Ibarra y comenzó a llamarlo para que se acercara a hablar.

La víctima llegó hasta la vivienda, Iuliano la sorprendió envolviéndole la cabeza y parte del torso con un nylon negro para inmovilizarla y luego le asestó una única puñalada con un arma blanca de grandes dimensiones, provocándole una lesión mortal. Tras el ataque, huyó del lugar.

La autopsia determinó que Ibarra murió como consecuencia de un shock hipovolémico provocado por una herida punzocortante que le lesionó ambos pulmones y el corazón.

 

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