Comenzó el juicio contra los imputados por el asesinato de dos adolescentes
En los tribunales de Neuquén comenzó el juicio contra los dos imputados por el crimen con alevosía de dos jóvenes, ocurrido en la madrugada del 26 de agosto de 2025, en el barrio Nehuen Che de Cutral Co. Según la hipótesis planteada por la fiscalía, las víctimas transitaban en una moto cuando fueron interceptados desde un VW Gol y asesinados a balazos.
Leé también: Jonathan Porfiri: las vinculaciones del acusado por intento de homicidio con el clan Montecino
Los jóvenes asesinados eran Niclás Piovesán, de 16 años; y Junior Riquelme. Los acusados por el crimen son Carlos Andrés de la Vega, quien manejaba el vehículo; y Juan José Canihuán, que iba como acompañante.
El ministerio público fiscal los acusó por dos hechos de homicidio doblemente agravado por el uso de armas de fuego y por mediar alevosía, en calidad de coautores. Según el Código Penal, la pena máxima puede llegar a ser de prisión perpetua. Y ante esa alternativa, se está llevando adelante con la participación de un jurado popular.
El fiscal jefe Gastón Liotard sostuvo que las víctimas circulaban por calle Rosembrok cuando los imputados comenzaron a dispararles con intención de causarles la muerte. Al llegar a la intersección con Agrimensor Baka, Riquelme cayó de la motocicleta como consecuencia de los disparos y, unos metros más adelante, también cayó Piovesan.
Piovesan, de 16 años, recibió tres heridas de proyectil de arma de fuego, todas con orificio de entrada en la espalda. Una de ellas ingresó por la parte posterior de la caja torácica, lesionó el diafragma y atravesó el pulmón izquierdo, el corazón y el pulmón derecho, hasta alojarse en la parrilla costal. Esa lesión le provocó la muerte.
Riquelme sufrió dos heridas de arma de fuego. Una de ellas ingresó por el lateral izquierdo del cuello y provocó una lesión vascular, con salida por el lado derecho. La segunda lesión se ubicó en el lateral abdominal izquierdo y alcanzó un cuerpo vertebral. La lesión en el cuello le provocó la muerte.