Del riesgo a la respuesta: el rol del ciudadano como primer respondiente
Con el objetivo de brindar las herramientas necesarias para actuar hasta la llegada de la ambulancia, el SIARME capacita a ciudadanos en primeros auxilios, entendiendo el rol que pueden cumplir como primer respondiente ante una urgencia o emergencia. El foco está puesto en los primeros minutos que pueden hacer la diferencia y ser claves para sostener la vida de una persona.
Comprender la gravedad para hacer uso eficiente del sistema de salud
El SIARME explica que una emergencia médica es un incidente de salud crítico en el que existe un riesgo inminente de muerte o daño irreversible si no se actúa de inmediato, por lo que requiere atención básica previa y asistencia médica avanzada con máximo nivel de prioridad. Se entiende por emergencia el paro cardiorrespiratorio, la asfixia por obstrucción de la vía aérea, una hemorragia arterial masiva, politraumatismo severo o la pérdida de conciencia profunda.
Por su parte, la urgencia médica representa un problema de salud en el que existe un riesgo alejado de muerte que está latente si no se atiende en un tiempo razonable. No comienza como una emergencia, aunque suele generar gran ansiedad en el entorno. Una urgencia es una fractura cerrada, una herida cortante leve, quemadura menor o cuadros febriles sin descompensación.
Priscilla Ruiz Moreno, médica referente del área de capacitación y docencia del SIARME, aseguró que la primera respuesta puede ser clave. “En el caso de las emergencias, los primeros minutos hasta que llegue el sistema de salud son claves y marcan la diferencia entre sostener la vida de una persona o las posibles secuelas que puedan quedar”, sostuvo.
Por ello, las capacitaciones que ofrece el SIARME se vuelven fundamentales. “Nosotros hacemos las capacitaciones en primeros auxilios y el público las recibe muy bien; transmitimos los conocimientos para actuar en medidas iniciales ante una urgencia o emergencia; un trauma, una asfixia o hemorragia masiva, por ejemplo” explicó Ruiz Moreno. “Desde el SIARME les hacemos saber que cumplen un rol fundamental en la sociedad y ellos también transmiten esto a sus pares” agregó.
¿Cómo evaluar la escena y la víctima?
Ante un accidente o incidente médico, se deben seguir cuatro pasos fundamentales:
-Evaluación de riesgos en la escena: antes de acercarse, observar detenidamente el entorno, identificar riesgos eléctricos, fuego, derrumbes o tránsito vehicular. Es fundamental priorizar la seguridad propia y la de quienes van a intervenir, evitando ponerse en riesgo.
-Revisión rápida de la víctima: evaluar de manera sencilla y rápida la conciencia (si responde al llamado o estímulo táctil), la respiración (observando si el tórax se eleva regularmente) y el estado general (presencia de sangrados o posturas anormales).
-Activación del sistema de emergencias: si se detecta signos de gravedad, comunicarse de inmediato con el 911 o el contacto de emergencias de la localidad. Al llamar, mantener la calma y suministrar información clara y precisa: ubicación exacta (calle, número, entre calles y referencias), descripción de lo sucedido, número aproximado de víctimas, estado general de las mismas y no cortar la llamada hasta que llegue la ambulancia, el operador puede asistir y dar indicaciones.
-Asistencia a la víctima: brindar los primeros auxilios adecuados según la lesión detectada hasta la llegada del personal sanitario, permaneciendo junto a la persona afectada siempre que la seguridad de la escena lo permita.
Recomendaciones para una intervención adecuada
-Mantener la serenidad, la tranquilidad y la rapidez, evitando por completo el pánico.
-Permanecer junto a la víctima en todo momento hasta la llegada del equipo especializado.
-Conservar a la persona lesionada inmóvil y en reposo, evitando movimientos innecesarios o que intente levantarse bruscamente.
-Evitar administrar líquidos, alimentos o medicamentos por vía oral, especialmente si la persona presenta alteración de la conciencia, está desmayada o convulsionando.
-Mantener la distancia respecto al hueso visible, evitando por completo cualquier intento de manipulación y esperar la llegada de los profesionales. Evite también intentar retirar objetos profundamente clavados.
-Proteger las heridas evitando examinarlas con manos sucias, y prescribir de aplicar pomadas, cremas, pastas dentales o remedios caseros sobre las quemaduras.
De esta manera, la Provincia suma capacitaciones a más rionegrinos y rionegrinas con el objetivo de dotarlos de herramientas para responder ante situaciones imprevistas, haciendo hincapié en la importancia de activar el sistema del 911 de forma inmediata, pero brindando los conocimientos para actuar hasta la llegada del servicio médico.