2026-09-04

De una chacra familiar a un millonario conflicto por tierras: la historia detrás de la disputa en Valentina Norte

El conflicto por casi 28 hectáreas en el oeste de Neuquén suma nuevas versiones. Mientras el Consejo Provincial de Educación sostiene que se trata de una herencia vacante, hay una familia que vive ahí desde hace más de 50 años y lucha por su hogar mientras espera que se haga justicia.

Las tierras ubicadas entre las calles Crouzeilles, Punta Indio y Carhué, en Valentina Norte Rural, se convirtieron en el escenario de una compleja disputa judicial que enfrenta distintas pretensiones sobre un predio de casi 28 hectáreas.

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En el centro de la discusión está la historia de Carlos Hurtado, quien asegura que vive en esas tierras desde 1971 y que su familia mantiene la posesión del lugar desde hace décadas. Del otro lado, el Consejo Provincial de Educación (CPE) sostiene que una resolución judicial declaró vacante la herencia vinculada al antiguo propietario, Hugo Tonca, y que parte del inmueble pasó a quedar bajo la órbita estatal.

Carlos Hurtado junto a su hija Ivana en su casa, donde viven desde 1971. Foto Daniela Luján

 

A esta disputa se suma Herdprop SAS, una desarrolladora que reclama derechos sobre una fracción del predio y que rechazó públicamente la interpretación del CPE sobre la situación dominial de las tierras.

Una vida entera en la chacra

Carlos Hurtado vive en el lugar junto a su familia desde 1971. Desde entonces, según relatan sus hijos, permaneció allí de manera continua.

Su vida estuvo ligada durante décadas a las actividades rurales. En el predio hubo animales, cultivos de alfalfa, tranqueras y una vivienda familiar. Con el paso del tiempo, el crecimiento de la ciudad modificó por completo el entorno.

"Viví toda la vida acá", contó Carlos al referirse a la tierra que considera su hogar y que ahora se encuentra en disputa.

La familia sostiene que la ocupación fue pública, pacífica e ininterrumpida y que esa permanencia constituye uno de los principales argumentos que buscan hacer valer ante la Justicia.

La versión de la familia sobre la sucesión

Ivana, hija de Carlos Hurtado, explicó que para la familia el origen de la disputa debe remontarse a la historia de Hugo Tonca y su hijo Mario Tonca.

Según su relato, Mario Tonca se casó con Ulloa y luego se separó. Posteriormente inició una relación de concubinato con María Rizzo, con quien habría convivido desde 1971 junto a Carlos Hurtado en esas tierras.

La familia sostiene que Mario era el heredero directo, pero que nunca llegó a realizarse la sucesión.

"Cuando Ulloa se entera de que Mario muere, vende las tierras. Ahí empieza el juicio y declaran inexistentes esas ventas. Y las tierras vuelven al dominio y titularidad de Hugo", explicó Ivana.

Desde esa perspectiva, la familia Hurtado entiende que la historia posterior de Carlos y María Rizzo constituye una posesión sostenida durante décadas.

En el predio de las 28 hectáreas ya radican más de 40 familias que hoy quedaron en el medio del conflicto judicial. Foto Daniela Luján para Cipo360

 

Un terreno que multiplicó su valor

Durante buena parte de su historia, el predio se encontraba en una zona de características rurales. Pero la expansión urbana transformó radicalmente el sector.

La apertura y pavimentación de calles, la llegada de servicios, la cercanía con el aeropuerto, el hipódromo y distintos desarrollos inmobiliarios hicieron que las tierras adquirieran un valor estratégico.

"Antes nadie quería este lugar. Ahora todos ponen los ojos acá porque vale muchísimo", había señalado Carlos.

Para la familia, ese cambio también explica el creciente interés de distintos actores por el predio.

El conflicto con Herdprop

Una de las causas que atraviesa la disputa enfrenta a la familia Hurtado con Herdprop SAS, firma que reclama derechos sobre una parte de las tierras.

La empresa rechazó que el inmueble pueda ser considerado simplemente una herencia vacante y cuestionó la posición del Consejo Provincial de Educación.

Según el descargo difundido por la desarrolladora, existe una cadena de títulos y derechos posesorios que, desde su perspectiva, permitiría sostener su reclamo sobre parte del inmueble.

La firma también sostiene que existe un recurso presentado ante la Cámara de Apelaciones de Neuquén y que su efecto suspensivo impediría realizar modificaciones materiales sobre el predio mientras la Justicia resuelve.

El CPE y una interpretación diferente

El Consejo Provincial de Educación sostiene una interpretación distinta.

Según su postura, la sucesión de Hugo Tonca fue declarada vacante y, de acuerdo con la legislación provincial, los bienes de una herencia en esas condiciones pasan al patrimonio estatal.

El organismo sostiene además que la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó el último recurso contra la resolución del Tribunal Superior de Justicia de Neuquén, dejando firme el pronunciamiento sobre la vacancia.

La situación, sin embargo, es discutida por Herdprop, que interpreta esa misma resolución judicial en sentido contrario y asegura que el fallo no habilita al Estado a apropiarse de las tierras que, según su versión, habían salido previamente del patrimonio del propietario original.

Las familias que compraron lotes

Las familias que residen en el lugar fueron notificadas por el Consejo de Educación y sostienen que ellos firmaron con el dueño quien es Carlos Hurtado. Foto Daniela Luján para Cipo360

 

La disputa tampoco se limita a Carlos Hurtado y las empresas.

En los últimos años, alrededor de 45 familias aseguran haber adquirido lotes dentro del sector. Algunas compraron entre 2022 y 2023 y sostienen que actuaron de buena fe.

Los compradores aseguran haber firmado boletos de cesión de derechos, pagado gastos de sellado y agrimensura y comenzado, en algunos casos, la construcción de sus viviendas.

Con el avance de la causa, varias de esas familias descubrieron que la situación dominial era mucho más compleja de lo que conocían al momento de realizar las operaciones.

Ahora buscan encontrar una salida que les permita regularizar sus lotes y evitar quedar atrapados en un conflicto que, según sostienen, no provocaron.

"No estamos peleando solo un pedazo de tierra"

Para la familia Hurtado, la discusión tiene una dimensión que excede el valor económico de las casi 28 hectáreas.

Carlos continúa viviendo en el lugar que considera su casa desde hace más de medio siglo. Sus hijos sostienen que un eventual desalojo tendría un fuerte impacto sobre su padre y remarcan que la permanencia en esas tierras forma parte de toda su historia familiar.

"Estamos peleando la vida de mi papá", expresó uno de sus hijos.

Ivana, además, sostiene que Carlos había avanzado favorablemente en el juicio que mantenían contra Herdprop por la posesión y que, según la interpretación de la familia, la intervención del CPE se produjo posteriormente.

"Ese es el juicio que tenemos en su contra, donde se mete arbitrariamente el Consejo", afirmó.

Una definición que todavía está en manos de la Justicia

El caso reúne así una herencia declarada vacante, una disputa por derechos posesorios, una desarrolladora que reclama parte del inmueble, decenas de compradores de lotes y una familia que asegura vivir allí desde 1971.

Las partes realizan interpretaciones diferentes sobre los antecedentes judiciales y sobre el alcance de las resoluciones que fueron dictadas a lo largo de los años.

Por ahora, la definición sobre quién tiene derecho sobre cada porción del predio continúa en manos de la Justicia.

Mientras tanto, Carlos Hurtado sigue viviendo en la tierra donde construyó su vida y donde, según afirma su familia, comenzó una historia que lleva más de cinco décadas.

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