REVELACIÓN
Natalia Oreiro criticó el recordado anuncio que marcó el comienzo de su carrera
Natalia Oreiro, una de las figuras más prominentes del entretenimiento en América Latina, ha compartido abiertamente su relación compleja con uno de sus primeros proyectos profesionales. Se trata de una publicidad de tampones O.B. que protagonizó a una temprana edad y que, aunque le dio un impulso inicial a su carrera, hoy ve con ojos críticos.
En su adolescencia, Oreiro fue seleccionada para una campaña publicitaria que terminaría por darle gran visibilidad. La actriz uruguaya destaca que, en aquel entonces, no comprendió completamente el tipo de exposición a la que se estaba sometiendo. La filmación incluyó tomas que Natalia desconocía, lo que generó una reacción muy fuerte cuando el comercial salió al aire. Con solo 12 años, se sintió tan avergonzada y vulnerable que incluso se ausentó de la escuela durante una semana.
La imagen icónica del comercial, que mostraba a la joven Natalia en un plano enfocado en su cuerpo, es ahora criticada por la misma actriz que lo protagonizó. Con años de carrera y madurez a sus espaldas, Oreiro sugiere que ese tipo de contenido no beneficia a las mujeres y no colaboraría en una producción similar hoy en día. Es una reflexión que piensa ofrecería a su yo adolescente, quien ingenuamente accedió a un trabajo completamente desconocido en términos de exposición personal.
Pese a la mala experiencia con la campaña, ella reconoce que fue un trabajo decisivo en su carrera, allanando el camino para su entrada al mundo del entretenimiento. A Uruguay le siguió Argentina, un país que ya frecuentaba por vacaciones y al que decidió trasladarse para perseguir su sueño. Allí, su rostro pronto se hizo conocido antes de sumergirse de lleno en una trayectoria impresionante en la televisión y la música.
El paso del tiempo ha recontextualizado roles y proyectos para Natalia Oreiro. Aunque la publicidad figura hoy como un capítulo incómodo de su pasado, también pone de relieve las implicaciones del desmedido escrutinio visual al que se pueden ver sometidas las jóvenes en la industria del espectáculo. El equilibrio entre la oportunidad y la exposición excesiva sigue siendo una línea delgada a navegar para muchos artistas jóvenes.