CONFESIÓN
Eliana Guercio recordó su peor reacción contra Chiquito Romero: “Fue un papelón”
Las historias de celos en las relaciones son, desafortunadamente, un fenómeno bastante común. Sin embargo, no todas llegan al nivel de las admitidas recientemente por Eliana Guercio. La actriz y ex modelo compartió una anécdota inolvidable que revivió en el programa de televisión PH: Podemos Hablar. Durante la emisión, Guercio relató un episodio particularmente vergonzoso de su vida, ocasionado por los celos hacia su esposo, el reconocido arquero de fútbol Sergio "Chiquito" Romero.
Todo ocurrió cuando Guercio decidió aparecer inesperadamente en el hotel donde Romero se encontraba concentrándose para un partido importante. Motivada por sospechas alimentadas por relatos de dudosa veracidad, que había escuchado en un grupo de WhatsApp compuesto por las parejas de otros futbolistas, Guercio llegó acompañada de sus hijas. En ese momento, su vida se encontraba en una etapa especialmente susceptible, ya que acababa de dar a luz a su tercera hija. "Yo estaba como recién parida", confesó Guercio, detallando la vulnerabilidad que sentía en esos días.
Sus sospechas se despertaron por comentarios y relatos que versaban sobre infidelidades varias entre parejas de futbolistas. Además, un enfado personal que tenía con Romero y su falta de respuesta a sus llamadas, incrementaron su inquietud hasta el punto de llevarla al hotel donde él se hospedaba.
Una vez allí, las acciones de Guercio fueron llevadas por la emoción del momento; inspeccionó minuciosamente cada rincón de la habitación del hotel, desde el baño hasta detrás de la cortina, asegurándose de cubrir cada posible escondite. Para sorpresa de la modelo, Chiquito le abrió la puerta sin mostrar la más mínima sorpresa, casi como si estuviera esperando su llegada.
El resultado de esta repentina visita fue tanto cómico como ilustrativo. En retrospectiva, Eliana Guercio describe el incidente con una mezcla de risa y remordimiento, mencionando que después de inspeccionar la habitación, optó por retirarse sin llegar a encontrar nada sospechoso. "Me fui espléndida", recuerda entre risas, "le dije: 'Chau, después hablamos'”. Sin embargo, cuando se encontraron después del partido, tuvieron una seria conversación donde Romero estableció límites claros sobre este tipo de comportamiento.