Doce años de peleas por una gotera terminó en la justicia
Después de más de una década de reclamos por un problema que se repetía cada vez que llovía, dos vecinas de Cipolletti lograron resolver un conflicto por el escurrimiento de agua de un techo hacia una propiedad lindera. La solución llegó en el Juzgado de Paz, donde ambas partes acordaron la colocación de una canaleta y el compromiso quedó homologado con fuerza de sentencia.
Según la presentación judicial, la mujer que inició el reclamo aseguró que el conflicto llevaba alrededor de doce años. Explicó que el agua de lluvia que caía desde el techo de la vivienda vecina impactaba sobre el paredón de su propiedad, generando humedad y un progresivo deterioro de la estructura.
La vecina sostuvo que el paredón ya había sido reparado en otras oportunidades, pero que las filtraciones volvieron a aparecer con el paso del tiempo. Para respaldar su planteo presentó fotografías que mostraban el estado de la construcción y los daños ocasionados por la humedad.
Además, manifestó que consultó a albañiles sobre las posibles consecuencias de la exposición constante al agua. Según relató ante el juzgado, le advirtieron que la humedad podía provocar el deterioro y la oxidación de los elementos metálicos internos del paredón, afectando su resistencia si la situación continuaba.
Frente a ese escenario, solicitó que la propietaria de la vivienda lindera instalara una canaleta u otro sistema de desagüe que desviara el agua de lluvia y evitara que siguiera cayendo sobre el muro. Incluso se ofreció a asumir los costos de la reparación.
El desacuerdo llegó al Juzgado de Paz
De acuerdo con la resolución, la solución no pudo concretarse porque la propietaria de la otra vivienda no permitió el ingreso de personas a su patio para realizar los trabajos necesarios.
Ante la falta de acuerdo, el caso llegó al Juzgado de Paz de Cipolletti, donde se convocó a una audiencia de conciliación para intentar resolver el conflicto vecinal.
Durante el encuentro, ambas vecinas expusieron sus posiciones y finalmente alcanzaron un entendimiento, que luego solicitaron homologar judicialmente.
La canaleta, el compromiso que puso fin al conflicto
El acuerdo se centró en la causa del problema. La propietaria de la vivienda desde donde provenía el agua asumió el compromiso de colocar una canaleta en el techo de su casa para evitar que el escurrimiento continúe afectando el paredón lindero.
Las partes fijaron como plazo para realizar la obra octubre de 2026, mientras que la vecina damnificada aceptó la propuesta en los términos acordados.
El acuerdo quedó homologado con fuerza de sentencia
Un día después de la audiencia, el Juzgado de Paz analizó el contenido del acuerdo y resolvió homologarlo. En la resolución se indicó que existió una "justa composición de los derechos e intereses de las partes" y que el convenio cumplía con los requisitos establecidos por el Código Civil y Comercial y el Código Procesal Civil y Comercial.
La homologación le otorgó fuerza de sentencia al compromiso asumido por las vecinas.
Además, el expediente dejó previsto que, si alguno de los puntos acordados no se cumple, cualquiera de las partes podrá solicitar asesoramiento profesional para evaluar otras vías de resolución del conflicto.
Así, un reclamo que, según la denunciante, se prolongó durante aproximadamente doce años quedó encaminado hacia una solución concreta: la instalación de una canaleta para evitar que el agua de lluvia siga provocando daños en el paredón lindero.