Crimen en la 2 de agosto: la acusación sostuvo que Morales mató al tatuador de una puñalada
Terminó la primera etapa del juicio por el homicidio de Agustín Troncoso, el joven tatuador que fue asesinado de una certera puñalada abajo la axila en el barrio 2 de agosto, cerca del río Neuquén. Para el ministerio público fiscal y la querella, quedaron pocas dudas: el imputado Agustín Morales, fue el autor del hecho. La defensa, en cambio, valoró otras cuestiones y sostuvo: “la fiscalía no pudo demostrar su teoría del caso”. Y pidió la absolución de su cliente por “el principio de congruencia”.
El crimen se produjo el domingo 7 de diciembre del año pasado, cerca de la medianoche, en la calle Los Horneros. En la escena del hecho convergen tres personas: Agustín Troncoso, de 26 años, que terminará siendo la víctima; Ignacio Nelson Bessi, que se dedica a la instalación de piletas; y Morales. Habían estado en la zona del río, desde las dos de la tarde; después vieron por televisión el partido que disputaron Boca con Racing.
Después Morales se fue a su casa, pero se volvieron a encontrar en el mismo barrio, frente a una despensa. Siguieron charlando y consumiendo bebidas alcohólicas en el Corsa de Troncoso. Morales y Bessi ingirieron además estupefacientes: marihuana y cocaína.
Cerca de la medianoche, hubo una discusión. Morales no se quería bajar del auto y Troncoso que necesitaba irse porque al otro día debía presentarse a trabajar en el correo Ocasa. Se produjo entones una pelea, un forcejeo y la puñalada mortal.
Cuánto sobrevivió la víctima
El objeto que terminó con la vida del joven no era precisamente un cuchillo de cocina: el cálculo que hizo el médico forense, Marcelo Uzal, es que medía unos 17 centímetros de largo y 3,5 centímetros de ancho. La hoja penetró entre las costillas, a unos ocho centímetros de la tetilla y debajo de la axila. “Una herida típica de arma blanca”, razonó Uzal.
El metal ingresó con violencia: rompió un cartílago, seccionó la arteria aorta y tocó el corazón. “Troncoso apenas pudo sentir el dolor de la herida; murió segundos después”, enfatizó el fiscal del caso, Martín Pezzetta.
Cuánto tiempo de sobrevida tuvo: escasos 15 segundos, enfatizó el responsable del ministerio público fiscal.
Agustín Troncoso era tatuador y trabajaba en el correo Ocasa. Tenía 26 años cuando recibió la puñalada mortal. Foto: gentileza.
Quién llevaba el cuchillo
El arma utilizada en el crimen no apareció nunca. Para la acusación fiscal y la querella - representada por Lucas Dumigual, la portaba el imputado en la mochila que llevó en todo momento. Para la defensa, a cargo de Miguel Ángel Zeballos Díaz, la llevaba la víctima. De allí surgen las dos teorías diferentes.
Seguí leyendo: Crimen en la 2 de agosto: el acusado designó nuevo abogado y se postergó la audiencia
Para la fiscalía, Morales asestó la puñalada mortal y se alejó rápidamente del lugar. Luego hizo desaparecer la mochila y el arma. Pezzeta tomó unas palabras de la declaración que hizo el acusado: “lo primerié”. Una afirmación en la que enfatiza su protagonismo en el ataque. También destacó otra cuestión: la víctima no tenía heridas ofensivas, solo defensivas. Unos cortes en la palma de la mano, en un desesperado intento por defenderse.
Para la defensa, en cambio, fue al revés: según lo que contó Morales y lo que argumentó el abogado, el cuchillo se le cayó a Troncoso en el forcejeo; Morales lo toma y “se defendió”.
La huida
Después de asestarle la puñalada, Morales se alejó del lugar “con un total desprecio por la vida”, enfatizó Dumigual. La policía recién lo pudo encontrar un mes después: estaba escondido en pozo cerca de la casa de un familiar, a poca distancia del río Neuquén. También dicen que aprovechando el poco caudal que traía, solía esconderse en un islote cuando le avisaban la presencia de la policía.
Para atraparlo, los uniformados debieron perseguirlo por el agua.
La sentencia
La fiscalía pidió que se considere a Morales culpable de homicidio simple. Y como pidieron un juicio con tres jueces penales, se sobreentiende que no pedirá más de 12 años de prisión. La escala para estos delitos va desde un mínimo de 8 a un máximo de 20.
La defensa solicitó la absolución de su cliente por el “principio de congruencia”, ya que a su criterio no quedó demostrado que haya sido el homicida ni cómo ocurrieron los hechos. En forma subsidiaria, solicitó que se lo impute por una figura mas beneficiosa, como es la “homicidio en legítima defensa”.
El tribunal, que preside Agustina Bagniole e integran Florencia Carusso y Guillermo Merlo, presentará su sentencia durante una audiencia que se realizará el viernes próximo a partir de las 11.30.