2026-10-08

Una prueba genética puso fin a la disputa por la paternidad de una niña cipoleña

La niña de Cipolletti llevaba únicamente el apellido de su madre. Tras una acción judicial y una prueba genética, la Justicia ordenó reconocer legalmente el vínculo e incorporar primero el apellido paterno.

Durante sus primeros años de vida, una niña de Cipolletti llevó únicamente el apellido de su madre. Su padre aseguró que había intentado realizar el reconocimiento en el Registro Civil desde el nacimiento, pero que no habían logrado completar el trámite. Por eso, recurrió a la Justicia para que se estableciera legalmente la filiación.

Lee también: Cuatro días de Feria del Libro: dónde habrá cortes de tránsito en Cipolletti

El hombre acudió al fuero de Familia y contó que había mantenido una relación con la madre de la niña. Aunque ya no convivían cuando nació, sostuvo que ella le había reconocido que era el padre. Además de solicitar el reconocimiento legal, pidió que el apellido paterno quedara en primer lugar y el materno en segundo.

Cuando se presentó en el expediente, la madre aceptó el reclamo, aunque dio otra explicación sobre lo ocurrido. Dijo que durante el embarazo no estaba segura de que el hombre fuera el padre y manifestó que no se oponía a realizar una prueba genética para determinarlo.

El estudio estuvo a cargo del Cuerpo de Investigación Forense y estableció una probabilidad de vínculo biológico superior al 99,9%. El resultado permitió confirmar la paternidad y fue determinante para la resolución judicial.

Además de establecer el vínculo, el juez tuvo que resolver qué orden llevarían los apellidos de la niña. La sentencia recordó que, cuando la filiación paterna se determina después del nacimiento y los progenitores no llegan a un acuerdo sobre ese punto, corresponde al magistrado decidir teniendo en cuenta el interés superior de la niña.

Finalmente, el juez hizo lugar a la acción de filiación paterna extramatrimonial y ordenó al Registro Civil inscribir a la niña también como hija del hombre. También dispuso que llevara primero el apellido paterno y conservara el materno en segundo lugar.

Te puede interesar