Desalojo de una madre con cuatro hijos: pedirán la revisión de la orden judicial
Una mujer que está a punto de ser desalojada de la vivienda que ocupa pidió que se tenga en cuenta su situación y que los diferentes niveles del Estado le permitan acceder a una casa. “Me es imposible acceder a un alquiler, no tenemos dónde ir”, expresó. La justicia ya intimó el desalojo de la humilde casa del barrio Villarino, aunque su abogado adelantó que pedirá la revisión de la medida.
Leé también: Intentaron tomar un terreno en Cipolletti y terminaron enfrentados a machetazos
Milagros Ivana Rojas tiene cuatro hijos de 17, 9, 5 y 2 años, que están viviendo con ella en la casita de Falucho 1415, casi frente a la Escuela Primaria N° 19. “No estamos allí porque nos guste; hay desbordes de efluentes, se llueve adentro, no hay calefacción. Se cae a pedazos. Lo hicimos porque no teníamos otro lugar donde vivir”, expresó.
El propietario de la vivienda impulsó la demanda por usurpación y pidió la restitución del inmueble. La causa penal se tramitó en los tribunales de Cipolletti y una jueza dictaminó que se debía proceder al desalojo. El abogado defensor de Rojas, Marcelo Caraballo, adelantó que pedirá una revisión de la medida.
El desalojo debería concretarse el jueves o viernes, pero el letrado manifestó su confianza de que el pedido logrará, al menos, demorar el cumplimiento de la medida.
Milagros Rojas explicó que llegaron a esa vivienda luego de que la madre de su expareja la expulsara por la fuerza de la casa que le habían cedido. “Ese día hubo presencia policial para protegerlos a ellos pero no a mis hijos o a mi”, cuestionó. También sostuvo que sufrió “violencia de género” mientras convivió con el padre de sus hijos.
Por otra parte, responsabilizó a la fiscal Rocío Guiñazú de ejercer “violencia psicológica y hostigamiento”. Puntualizó que “ella fue quien llevó mi caso cuando el padre de mis hijos ejercía violencia de género. Y es ella quien hoy me acusa y está ensañada con sacarme del lugar. Yo sola tengo que hacerme cargo de las necesidades de mis hijos. Vestimenta, salud, educación”.
Y agregó: “no estoy en esa casa por gusto... si no ya me habría ido. Sinceramente no tengo a dónde ir. Los alquileres están muy caros, o no te aceptan con chicos. O te piden un mes de depósito. Y tampoco quiero que me saquen a mis hijos por falta de vivienda”.