Atacó a tiros a un grupo de jóvenes e hirió de gravedad a uno de ellos: lo condenaron a 5 años de cárcel
El sujeto que atacó a tiros a un grupo de adolescentes en el barrio Independencia, de Neuquén capital, fue juzgado por triple intento de homicidio simple, aceptó su responsabilidad penal y fue condenado a cinco años y cuatro meses de cárcel. Cristian Agustín Martínez estuvo prófugo durante seis meses en Cipolletti y fue recapturado cuando estaba internado en el hospital Moguillansky.
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Martínez se había fugado de la prisión domiciliaria en enero, cortando la tobillera electrónica, y se instaló en un barrio periférico de Cipolletti. En la madrugada del 12 de julio fue trasladado al hospital con una grave herida de bala en una pierna, luego de una pelea en el Anai Mapu. Un amigo lo llevó y lo registró con un nombre falso. Poco después, las contradicciones en que cayeron ambos terminó revelando la verdadera identidad y fue extraditado a Neuquén.
El 5 de junio del año pasado, a la 1 de la madrugada, Martínez llegó en una moto a la esquina de Rohde y Pizarro. Sin mediar palabras, sacó una pistola 9 mm y efectuó al menos 10 disparos contra un grupo de adolescentes. Tres de ellos recibieron heridas de diferente magnitud: Nelson Campos, en el cuádriceps derecho; Nicolás Herrera, en el antebrazo derecho; mientras que a Martín Matus el proyectil lo impactó en la cabeza, lo que le provocó la pérdida permanente de la visión de un ojo, además de haber estado internado en terapia intensiva durante varias semanas.
Martínez fue detenido durante un allanamiento en el asentamiento El Nido, de Neuquén capital, en octubre del año pasado. Foto: archivo.
En la audiencia del juicio de procedimiento abreviado, la fiscal Lorena Juárez presentó el acuerdo de partes: Martínez aceptaba su responsabilidad penal y el ministerio público solicitó una condena de prisión efectiva de 5 años y 4 meses. Bastante benévola, si se tiene en cuenta los márgenes que dispone el Código Penal para estos casos.
De “homicidio simple” a “lesiones gravísimas”: un abanico amplio
Para “homicidio simple” en grado de tentativa, se establece la mitad de la pena que se considera si el delito se hubiera concretado (entre 8 y 25 años). Por lo que en juicio, el magistrado habría podido graduar la condena entre los cuatro y los 12 años y seis meses.
Pero si la fiscalía hubiera optado por la figura de las “lesiones gravísimas”, teniendo en cuenta la pérdida de la visión, la pena tendría una escala de entre los cuatro a los 13 años y cuatro meses de prisión.
La fiscalía optó por el mecanismo más rápido y una condena cercana a la mínima: cinco años y cuatro meses. El acuerdo se realizó con la defensa de Martínez y la conformidad de las víctimas.
La jueza de garantías Carina Álvarez, que estuvo a cargo de la audiencia avaló el acuerdo presentado por las partes, declaró la responsabilidad penal de Martínez, le impuso la pena requerida de 5 años y 4 meses de prisión de cumplimiento efectivo y dejó firme la condena de manera inmediata ante la renuncia a los plazos procesales.
De esta manera, Cristian Agustín Martínez fue condenado como autor penalmente responsable por el delito de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, tres hechos en concurso real (artículos 42, 45, 55, 79 y 41 bis del Código Penal).
Detención, fuga y recaptura en Cipolletti
Martínez había sido capturado en octubre del año pasado, luego de varios allanamientos realizados por la policía en los barrios Gran Neuquén Norte y San Lorenzo, y en el asentamiento El Nido.
La justicia le concedió el beneficio de la prisión preventiva domiciliaria en la casa de su padre, en Colonia Valentina Norte, con el uso de una tobillera electrónica. Sin embargo, durante la madrugada del jueves 8 de enero cortó el dispositivo, lo escondió en el horno y se fugó.
Permaneció seis meses prófugo: fue recapturado en el hospital Pedro Mogillansky de Cipolletti, donde estaba internado por una fea herida de bala en la pierna, producto de una pelea con otra facción.