JUDICIAL
La Justicia le puso un límite a Mauro Icardi y le prohibió todo contacto con su hija por 45 días
En medio de uno de los episodios más complicados en su vida personal, Mauro Icardi ha sido fuertemente impactado por una medida judicial tras el episodio ocurrido con Wanda Nara en Nordelta. Una corte de justicia le ha impuesto severas restricciones, impidiéndole cualquier tipo de acercamiento o comunicación con su hija Francesca por un periodo de 45 días.
La determinación extendida por el Juzgado de Garantías N° 2 de Tigre surge a raíz de una denuncia presentada por su exesposa, quien lo acusó de presuntas agresiones físicas hacia su hija menor. Según la medida, Mauro Icardi no podrá mantener contacto personal, telefónico ni comunicarse a través de plataformas digitales con Francesca. Asimismo, se le impide enviar mensajes vía terceros y deberá mantenerse a una distancia prudente de 100 metros de la niña y 300 metros de su residencia habitual.
Además de las restricciones sobre sus movimientos, la corte ha ordenado la intervención inmediata de la Asesoría de Menores y el Departamento de Violencia de Género del Municipio de Tigre, quienes estarán brindando el apoyo necesario a la menor durante este crítico proceso. También se ha solicitado la participación de un Juzgado de Familia para abordar situaciones delicadas relativas al cuidado y contacto con su hija, así como cuestiones de manutención que requieren urgente resolución.
Estas decisiones dan un giro inesperado a lo que parecía ser un acuerdo temporal en el que el futbolista debía continuar con la custodia de la niña hasta mediados de noviembre. El infortunado desenlace se precipitó por un llamado de emergencia al 911 en el que, supuestamente, la pequeña Francesca lograba enviar un mensaje relatando una escena angustiante, alegando que había estado encerrada sin recibir alimento adecuado.
El procedimiento oficial llevó a decenas de policías a la residencia en cuestión, soltando rumores sobre los altercados vividos. En medio de la confusión, se conoció que la menor salió acongojada del lugar declarando deseos de regresar con su madre. Estos vehementes testimonios figuran como parte integral de las acusaciones.
Entre tanto, las investigaciones siguen en curso y una médica perteneciente al Sistema de Emergencias de la región diagnosticó que la niña había sufrido golpes leves en una de sus extremidades, recomendando exámenes por precaución. La controversia permanece en el ambiente, proyectando capítulos que revelarán las incógnitas que rodean el asunto.