Denuncian a Roger Waters por incitación a la violencia y discriminación
Roger Waters se enfrenta a dos denuncias en la Justicia argentina por incitación a la violencia y discriminación, tras sus declaraciones antisemitas. Esto luego de que dos hoteles de Buenos Aires rechazaran hospedar al ex líder de Pink Floyd durante su próxima visita al país, el 21 y 22 de noviembre, generando controversia en torno a sus polémicas opiniones.
La primera denuncia fue presentada por Sergio Zigelbaum y su padre Carlos Zigelbaum, quien es sobreviviente del Holocausto, en la justicia penal de la Ciudad de Buenos Aires. Acusaron a Waters de ser un "recalcitrante antisemita" y de propagar estereotipos y prejuicios contra el pueblo judío. Además, señalaron que ha atacado ferozmente al Estado de Israel, comparándolo con la Alemania nazi.
En su escrito, los Zigelbaum también mencionaron que el músico ha acusado a un grupo de judíos, como el empresario Sheldon Adelson y el embajador estadounidense en Israel, de controlar el mundo. En esa línea, han advertido que durante sus últimos conciertos, Waters ha utilizado un vestuario de estética neonazi, (en alusión a la vestimenta que utiliza Pink, el personaje de la película Pink Floyd: The Wall).
Esta denuncia se suma a otras voces que han expresado preocupación por las manifestaciones antisemitas del músico. El INADI en Argentina y el Instituto Nacional de Derechos Humanos de Uruguay han advertido sobre la peligrosa propagación de estas ideas discriminatorias durante su próxima gira por Latinoamérica.
El abogado Carlos Broitman también pidió investigarlo en los tribunales de Comodoro Py, pero esta vez por los delitos de incitación a la violencia colectiva, apología del delito y violación a la ley de discriminación.
Según sostuvo, “no se trata aquí de la simple y ingenua expresión de ideas sino, del propósito de fomentar e incitar a la violencia contra un sector de la población". Asimismo, agregó: "Su conducta, reprochable para la ley Argentina, genera alarma y preocupación entre los cientos de miles de personas que profesamos la religión judía".
El destino de estas denuncias recae ahora en la justicia argentina, que deberá determinar si los actos y declaraciones de Waters constituyen delitos según la legislación del país.