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01/04/2026

El Banco Central compró US$ 4.300 millones en el primer trimestre de 2026

Las reservas brutas cayeron USD$ 3.475 millones en marzo.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha intensificado sus esfuerzos para sumar reservas en el mercado cambiario. En la última jornada, la institución, bajo la dirección de Santiago Bausili, adquirió USD 140 millones. Este movimiento se enmarca en una estrategia sostenida de compras de divisas que ha caracterizado al primer trimestre de 2026.

Pese a estas adquisiciones, las reservas internacionales brutas del Banco han experimentado una significativa caída, situándose en USD 42.091 millones, reflejando una bajada de USD 1.290 millones respecto a la jornada anterior. Esta disminución responde en parte a ajustes técnicos efectuados por entidades bancarias que retiraron divisas con el cierre mensual de sus ejercicios financieros, reduciendo temporalmente los activos contabilizados como reservas que se espera se restablezcan con el inicio del nuevo mes.

Otro factor a tener en consideración en la divergente tendencia de las reservas es la modificación en las cotizaciones de los activos, como el oro, afectadas por el contexto internacional donde el dólar se ha fortalecido, en parte debido al conflicto bélico que afecta las economías globales. Durante marzo, una caída total de USD 3.475 millones (-7,6%) se registró en las reservas brutas, sin embargo, el trimestre presentó un incremento de USD 924 millones (+2,2%) comparando con los resultados de finales de 2025.

Ante este panorama, el ritmo de compra de reservas del BCRA ha suscitado análisis. Andrés Reschini, especialista en finanzas, indicó que el comienzo del año estuvo marcado por compras de divisas a un ritmo que superó las expectativas, interpretándose como un indicador positivo para los mercados. Sin embargo, Reschini también señala que el panorama de reservas netas sigue siendo precario, ya que una porción significativa de las divisas adquiridas ha sido utilizada por el Tesoro para cumplir compromisos financieros, limitando así la capacidad de acumular.

Particularmente ahora, frente a la inminente cosecha gruesa y las condiciones financieras endurecidas a nivel global debido a las tensiones bélicas, la sustentabilidad del tipo de cambio apreciado es incierta y dependerá de la evolución de la situación geopolítica internacional, sobre todo en Medio Oriente, y de las compras que logre efectivamente el BCRA en este periodo crucial.