Vecinos de Cipolletti siguen molestos debido a la apertura del nuevo boliche en pleno centro
Desde su anuncio, la apertura del boliche Broxstar en pleno centro de Cipolletti ha sido un tema candente entre los residentes locales. A mediados del año pasado, la comunidad expresó preocupaciones ante las autoridades comunales sobre los potenciales ruidos molestos y descontrol asociados a este tipo de emprendimientos nocturnos.
Las aprehensiones de los vecinos se materializaron la noche misma de la inauguración, el pasado viernes, cuando el volumen de la música alcanzó niveles tan elevados que los vidrios de las viviendas aledañas vibraban, privando a los residentes de un merecido descanso. Incluso durante las pruebas de sonido previas, se reportaron efectos adversos, como la aparición de grietas en una pared de uno de los inmuebles, atribuidas a la potencia de los equipos utilizados.
Ubicado en España 168, Broxstar pertenece al mismo dueño de KPLA, un bar transformado en boliche situado a la vuelta por calle Roca.
Los vecinos solicitaron la presencia de inspectores para medir la intensidad de la música desde el interior de su hogar, donde los vidrios vibraban por la estridente música. Sin embargo, denunciaron que cuando los empleados comunales llegaron, los custodios del comercio redujeron inmediatamente el volumen.
Quienes viven pegados al local nocturno sostienen que el alto volumen de la música provoca vibraciones en sus hogares, llegando incluso a causar una rajadura en una pared. Uno de los afectados destacó que la situación se repite de miércoles a domingos debido a la ubicación de su vivienda, afectándolo no solo Broxstar sino también KPLA y otro local en la planta alta, configurando un complejo de boliches que agrava la problemática.