Verano caliente en la región: cómo reaccionar ante un "golpe de calor"
Se nos viene una ola de calor sobre el Alto Valle. A partir de hoy las temperaturas máximas irán en ascenso hasta llegar a los 39° - 40 °, una situación que se mantendrá al menos hasta el jueves próximo. El otro aspecto a tener en cuenta: las mínimas también van a estar bastante altas, en el orden de los 23° - 24°.
Esta situación nos puede dejar expuestos al “golpe de calor”, que es un cuadro que se presenta cuando el organismo ha sido sobre exigido a temperaturas altas y no alcanza a regularlo naturalmente. Los más vulnerables son los más chicos y las personas mayores. Pero también puede afectar singularmente a quienes padecen alguna enfermdad crónica o hipertensión arterial
Leé también: Ola de calor: Cipolletti fue la segunda ciudad más calurosa de la región
Los principales síntomas soon cefalea, mareos, náuseas, vómitos, sudoración y debilidad generalizada. También pueden presentarse otras señales, como una baja presión, desorientación o confusión de la persona, dificultad para respirar, un síncope (que es nada menos que un desmayo transitorio), alguna insuficiencia renal. En casos más extremos, puede producirse edema pulmonar o arritmias cardíacas.
Si advertimos que una persona está sintiendo algunos de esos síntomas, se recomienda mantenerlo en un sitio fresco; aplicar compresas húmedas o agua directamente; si la persona está conciente, darle agua para beber a pequeños sorbos. Pero si la situación se mantiene o es más severa, se recomienda buscar atención médica.
Para evitar los efectos que el calor tiene sobre nuestra salud, es importante tener ciertas precauciones.
En el hogar:
-
Permanecer dentro de la casa en los horarios pico.
-
En caso de no contar con aire acondicionado, permanecer en los pisos bajos o en las habitaciones más frescas de la vivienda y fuera de la luz del sol.
-
Cubrir las ventanas que reciben el sol por la mañana o la tarde, con cortinas, toldos o persianas.
-
Abrir las ventanas durante la noche.
-
Usar ropa suelta, ligera (algodón, lino) y cómoda, de colores claros.
-
Refrescarse con una ducha o mojarse con agua fresca en los momentos de más calor.
-
Tomar agua o bebidas frescas, bajas en azucares, no gasificadas. Evitar consumo de bebidas alcohólicas.
En la calle:
-
Vestir también con ropa ligera y de colores claros.
-
Usar sombrero de ala ancha y mojar ligeramente la cara y la ropa de vez en cuando.
-
Evitar los trayectos en auto durante las horas de más sol. No dejar a niños o animales domésticos solos en vehículos cerrados.
-
Evitar tomar sol. Las quemaduras del sol disminuyen la capacidad de la piel de mantener la humedad y temperatura.
-
Buscar la sombra al andar y evitar salir a la calle al mediodía.
En la alimentación:
-
Preparar comidas equilibradas, ligeras y regulares.
-
Evitar las comidas calientes, copiosas y de digestión lenta.
-
Aumentar el consumo de frutas de verano y verduras que aportan al organismo líquidos y sales minerales.
-
Beber bastante agua, jugos o líquidos con sales minerales con frecuencia, aunque no se sienta sed (1 0 2 vasos de líquido cada hora).
-
En caso de padecer alguna enfermedad que implique una restricción de líquidos (enfermedades cardíacas, renales o del hígado), consultar con el médico antes de aumentar la ingestión de líquidos.
-
Evitar la ingesta de bebidas alcohólicas, ya que alteran la capacidad de respuesta al calor y favorecen la deshidratación.
-
Evitar también las bebidas con cafeína, porque aumentan la eliminación de líquidos, o las muy azucaradas ya que producen más sed.
-
No beber líquidos excesivamente fríos.
Al realizar actividades
-
Evitar el trabajo y la actividad física intensa durante las horas de más calor del día.
-
Realizar descansos frecuentes.
-
Cuidar a otros. Las personas mayores o enfermas que vivan solas deben estar acompañadas y recibir ayuda diariamente.