Empleados del Consejo de Educación alarmados por la constante ola de robo que vienen sufriendo
Los empleados del Consejo Provincial de Educación están viviendo una realidad alarmante: la constante amenaza de robos a sus vehículos. A pesar de que el edificio está ubicado estratégicamente junto a la Comisaría 32, la impunidad de una banda de menores, aparentemente liderada por un adulto, ha creado un ambiente de inseguridad palpable.
El viernes pasado, otro episodio de robo se sumó a la lista de incidentes. Una cubierta fue sustraída del espacio de estacionamiento utilizado por muchos empleados del Consejo. A pesar de la prontitud con la que se descubrió el hurto, reflejando la constante vigilancia de los trabajadores y vecinos, la sensación de vulnerabilidad persiste.
El modus operandi de los delincuentes, descrito como robos tipo "piraña", agrega una capa adicional de preocupación. Los menores actúan en grupo, corriendo por el área, llevándose lo que pueden alcanzar rápidamente para luego esconderse en los pasillos del barrio La Paz. La práctica de estacionar lejos y mantener los vehículos fuera de la vista se ha convertido en una medida de supervivencia para los residentes y empleados.
El malestar se agrava por la identificación de un presunto adulto que organiza los robos. Según las víctimas, este individuo se posiciona en la entrada del barrio La Paz, seleccionando a tres menores a quienes dirige en la perpetración de los delitos. Después de los robos, el adulto camina impunemente por la vereda, dejando a su paso la sensación de que la justicia no actúa.