Fallo favorable: le dijeron “andá que te llamamos” y la despidieron ahora deberán pagarle de todo
A través de un fallo de la Cámara del Trabajo de Cipolletti, se ordenó a los dueños de una rotisería del Alto Valle reconocer la relación laboral con una ex empleada y abonarle diferencias salariales, indemnizaciones por despido injustificado y sanciones legales. La trabajadora, quien había sido despedida tras reclamar su registración laboral, logró probar que cumplía diversas tareas en el establecimiento gastronómico.
“Andá que te llamamos”, le dijeron los dueños de la rotisería a una de las cocineras. La mujer había superado el período de prueba y reclamó la registración laboral. La despidieron, hizo un juicio y consiguió un fallo favorable de la Cámara del Trabajo de Cipolletti.
La sentencia judicial estableció que la empleada realizaba labores de cocina, limpieza, atención al público, bachera y ayudante de cocina, y que percibía un salario clandestino que no se correspondía con el convenio colectivo de trabajo del sector gastronómico. A pesar de las negativas de los empleadores acerca de la existencia de una relación laboral, la justicia declaró que los hechos expuestos por la trabajadora eran ciertos y ordenó el pago de una suma por los perjuicios ocasionados.
Ante la ausencia de pruebas que desmientan las afirmaciones de la trabajadora, el tribunal resolvió a favor de la demandante y le otorgó una compensación económica por los daños sufridos. Además, se dispuso la confección y entrega de certificados laborales, bajo amenaza de sanciones en caso de incumplimiento por parte de los empleadores.
La resolución judicial incluyó la notificación a organismos estatales y sindicales pertinentes, a fin de que tomen conocimiento de la situación laboral de la empleada y de las irregularidades detectadas en la rotisería.