La Estación Meteorológica de Cipolletti festeja 122 años de vida
La Estación fue establecida el 21 de julio de 1902 por decreto del presidente Julio Argentino Roca y el ministro de Agricultura Wenceslao Escalante, en respuesta a la solicitud del ingeniero César Cipolletti.
Cipolletti, en su presentación preliminar ante el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, expresó: "Hay tanta agua como para regar medio Egipto". Su objetivo era obtener datos climáticos cruciales para sus trabajos en la domesticación de los ríos Limay, Neuquén y Negro.
Desarrollo y evolución:
La Estación Meteorológica Cipolletti se convirtió en la primera de la norpatagonia, dependiente de la Oficina Meteorológica Argentina (hoy Servicio Meteorológico Nacional). Durante los años 1904-1905 y 1912-1914, se realizaron mediciones de geomagnetismo que contribuyeron a la confección de cartas isogónicas. Además, entre 1917 y 1926, recibió a miembros de la Institución Carnegie de Magnetismo Terrestre de Washington (USA) para estudios detallados que ayudaron a crear el mapa isogónico mundial.
Entre 1928 y 1937, la Estación lideró la obtención de estadísticas climatológicas para caracterizar el clima del norte patagónico, abarcando localidades como General Conesa, Coronel Juan F. Gómez, Choele Choel, General Godoy, San Antonio Oeste, Pucún Leufú, Las Lajas y Chos Malal.
A finales de los años 70, los monjes salesianos propusieron la instalación de un observatorio meteorológico que sería referente en América del Sur. Esta idea fue presentada en el Congreso Geográfico Internacional en Venecia en 1880 y aprobada unánimemente, contribuyendo a la consolidación del proyecto científico en la región.
Actualidad:
El primer solar de la Estación estaba junto a la actual réplica del Fortín Confluencia, tomando inicialmente el nombre de "Estación Meteorológica Confluencia". Luego, pasó a llamarse Colonia Lucinda y en los años 30, finalmente fue renombrada Cipolletti. Desde 1995, Rodolfo Merlino está a cargo de la Estación, que hoy cuenta con tecnología avanzada y dos observadores meteorológicos que trabajan durante todo el año.
Al día de hoy la Estación también alberga un campo astronómico de difusión científica, con charlas, videos, y exhibición de instrumental. Se han creado relojes de sol, instrumentos pretelescópicos y réplicas de un rover marciano, la huella humana en la luna y un satélite artificial, destacando su compromiso con la educación y la divulgación científica.
La Estación Meteorológica de Cipolletti no solamente ha sido crucial para el desarrollo hidrográfico y meteorológico de la región, sino que también ha sido un pilar en la educación y la investigación científica en Argentina.