2024-08-01

Ríos caudalosos, mucha generación y una ilusión: ¿se podrá utilizar la Isla Jordán como balneario?

Los caudales vienen constante y la expectativa es que terminen de limpiar el lecho del río Negro

Las hidroeléctricas de parabienes: hacía muchos años que no estaban generando en las condiciones actuales. Hay una gran demanda desde los grandes centros urbanos y bastante agua acumulada en los embalses. Eso hace que los ríos de la región, aguas abajo de las represas, traigan un caudal uniforme y generoso. Tanto que las sequías de hace apenas dos y tres años parecen un cuento de ciencia ficción.

 

Desde hace varias semanas, las represas ubicadas sobre el río Limay están operando casi a tiempo completo. Y desde el compensador de Arroyito – la última presa del sistema -, se están erogando entre 890 y 910 m3 / segundo.

 

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El Neuquén, con otro régimen de lluvias, tiene una dinámica diferente: después de llegar a un pico de 360 m3/segundo hace dos semanas, hoy redujo sus niveles hasta los 220 m3. De todos modos, un caudal suficiente como para mantener la línea de ribera en condiciones.

 

 

El río Negro recibe ambos caudales y desde la Confluencia hasta su desembocadura en el Atlántico lleva un caudal de unos 1.100 m3/segundo. Desde Protección Civil del municipio confirmaron que siguen atentamente la evolución de los tres ríos, pero que hasta el momento no se produjeron incidentes ni evacuaciones. La crecida del año pasado ya hizo lo suyo en cuanto a prevención.

 

De todos modos, a la altura de la Isla Jordán y del Paseo Costero se puede ver el impacto de un río que está recuperando su espacio: caminos anegados, bordes modificados y la recupeación de humedales.

 

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Esto trae también algunas expectativas para el verano. Durante casi 30 años, el río Negro a la altura de la Isla estuvo contaminado por la presencia de bacterias de Escherichia Collis. El cambio en el sistema de descargas cloacales que diseñó el gobierno provincial fue el gran paso. Pero el lecho del río permaneció en las mismas condiciones. “Nos falta una buena crecida”, expresaban los especialistas.

 

Con una temporada como la actual, con niveles históricos, es posible esperanzarse con que durante la próxima temporada estival podamos recuperar el balneario. ¿Se dará?

 

 

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