Juicio por Otoño Uriarte: arranca una semana clave donde se enfocará en el análisis de ADN encontrado
Este lunes comenzó una nueva etapa en el juicio por el femicidio de Otoño Uriarte, que tiene como imputado a Néstor Cau, Maximiliano Lagos, Germán Antilaf y José Hiram. Según explicó el abogado defensor, de Jafri, esta semana será crucial, ya que se espera el testimonio de testigos clave, incluidos genetistas que podrían aportar claridad sobre el polémico "pelo 17", una de las pruebas más discutidas del caso.
La semana pasada concluyó con la presentación de los últimos peritos, quienes intentaron reconstruir las circunstancias de la muerte de la joven. Sin embargo, el abogado Antiguala destacó que hasta el momento "no se ha podido probar nada de lo que se dijo", incluyendo cómo ocurrió el asesinato.
"Hay ocho puntos clave que la fiscalía debía probar, y hasta ahora no lo han hecho. Incluso el viernes, en las preguntas al perito médico, se notó cierta vacilación sobre las causas y circunstancias de la muerte", afirmó el defensor.
Esta semana se enfocará en el análisis del ADN encontrado en el llamado "pelo 17", un rastro de evidencia que, según la defensa, no vincula de manera concluyente a su cliente. "El informe original indica que hay aportes genéticos de dos o más personas. Es una coincidencia estadística que podría aplicar a millones en el Banco Genético de Argentina. Creemos que esta semana quedará demostrado que mi cliente no tuvo participación", sostuvo.
Testigos clave y cierre del juicio
Entre los ocho testigos que declararán, algunos pertenecen al entorno de la querella, mientras que otros son de la defensa. Según Antiguala, se espera que varias declaraciones sean descartadas por improcedentes debido a su carácter repetitivo. Esto podría acelerar el proceso, con la posibilidad de que el juicio termine esta misma semana.
"Hoy estaban previstas ocho declaraciones, pero quedaron pendientes al menos cuatro de la semana pasada. Creemos que esta semana se cerrará, ya que algunos testimonios serán considerados innecesarios", indicó.
Retrasos y expectativas
La jornada de este lunes, que debía comenzar puntualmente a las 8:30, se inició con demoras, un patrón que ha caracterizado las audiencias previas. La defensa, sin embargo, se mostró confiada en que esta etapa será decisiva para desmontar las acusaciones contra los imputados.
La desaparición y muerte de Otoño Uriarte
Otoño Uriarte desapareció el 23 de octubre de 2006. Ese día la joven, que entonces tenía 16 años, salió temprano de su casa en Fernández Oro para ir al colegio, el Centro de Enseñanza Media nº 14.
A la salida de la escuela, fue a la casa de una amiga y más tarde a jugar al vóley, pero nunca regresó a su casa. Esa misma noche empezó el calvario de su familia.
Tras la desaparición de Otoño, sus familiares, compañeros del colegio, otros estudiantes secundarios y hasta de la Universidad del Comahue, organizaciones sociales y políticas de todo tipo hicieron numerosas marchas y actos para reclamar por su aparición con vida.
Pero los días se convirtieron en meses, la joven seguía sin aparecer y desde la Policía sugerían la posibilidad de que se hubiera ido por voluntad propia.
La buscaron poco, la buscaron mal y finalmente el 26 de abril de 2007, mientras su papá recorría los prostíbulos de la Patagonia con la esperanza de encontrarla, hallaron el cuerpo de la adolescente en las aguas de un canal de riego de Cipolletti.
Estaba mutilado y casi irreconocible, atrapado entre los hierros de una esclusa de la usina hidroeléctrica del paraje El Treinta. El estado de descomposición era tal que su familia la identificó por el colgante artesanal que llevaba en el cuello y la confirmación mediante la prueba de ADN se logró recién después de 10 días.
Una pericia particular estableció que a Otoño la habían asesinado de una puñalada que le asestaron por debajo de la axila izquierda y que murió desangrada en unos pocos minutos.