CONTROVERSIA
Viviana Canosa lanzó una polémica revelación sobre sus colegas y los catalogó como “ensobrados”
En el mundo del periodismo, donde las voces resuenan como el eco de la realidad, Viviana Canosa se ha erigido como una figura polémica y desafiante. Siempre dispuesta a expresar sin temor sus pensamientos, Canosa ha generado un revuelo tras señalar a aquellos periodistas que, según ella, estarían 'ensobrados'. Este término, que sugiere la recepción de sobornos para distorsionar la realidad, no ha tardado en encender los ánimos de un sector mediático ya de por sí convulso.
A medida que se avecina el lanzamiento de su nuevo programa en El Trece, Canosa ha iniciado una especie de cruzada por el periodismo que considera justo y auténtico. En una reciente entrevista, sin titubeos, arremetió contra colegas del medio, poniendo en tela de juicio la integridad ética de algunos, a quienes acusa de recibir 'sobres' para inclinar sus reportajes a favor o en contra de ciertas figuras políticas. Este fenómeno, según Canosa, no es más que uno de los tantos síntomas de un mal mayor que afecta al oficio periodístico en la actualidad.
Durante una conversación con Puro Show, Viviana Canosa no solo disparó críticas contra sus pares, sino que además reconoció el divismo que, de acuerdo con sus observaciones, predomina en la industria. "¡Hay mucho ensobrado, qué divismo!" clama, asegurando que esa combinación perniciosa es más común de lo que muchos imaginan. Las celebridades del micrófono, como los etiquetaría la presentadora, serían aquellas que, ataviadas de un supuesto aire de grandeza, esconden tras sus discursos un financiamiento poco transparente. Esta aseveración ha abierto la caja de Pandora, despertando incógnitas sobre la verdadera distancia entre el periodismo y los poderes fácticos.
Enseguida, Canosa centró sus dardos en la figura de Luis Majul, un periodista icónico quien, desde su perspectiva, encarna parte de ese problema que ella denuncia. Aludió a la aparente falta de libertad de prensa, contrastando las voces críticas del pasado reciente con el silencio complaciente del presente. "Con el gobierno anterior, tiraban y tiraban. Estaba muy bien, yo también lo hacía, pero hoy no lo hacen", explicó. Sus palabras evocan una división inconcebible en el cuarto poder, en el que algunos piden a gritos una renovación y pluralidad de voces.
Además, la conductora subrayó lo que ella considera una homogeneidad abrumadora en los nuevos espacios y programas de medios. "Empiezan nuevos canales y, más o menos, van todos por la misma vereda", criticó Viviana Canosa, inquieta por la ausencia de diversidad en el debate público. Beligerante como es, exigió la aparición de audacias discursivas que vitalicen un panorama mediático que, a menudo, parece redundante. Canosa exige que haya diferentes puntos de vista, aun cuando esos no coincidan con los de ella misma.
El regreso televisivo de Viviana Canosa promete controversia, con un preludio de denuncias que podrían desencadenar un debate profundo sobre el rumbo y la independencia del periodismo contemporáneo. Sus acuñaciones, ahora ventiladas a nivel público, configuran un repensamiento de las mentes y prácticas detrás del noticiero. Sin duda, el escenario que está construyendo desde su plataforma predispone a un terreno fértil para el escrutinio y la reflexión pública sobre cómo la prensa percibe y transmite la realidad.