Otoño Uriarte: un cumpleaños marcado por la memoria y la lucha por justicia
Este 24 de febrero, Otoño Uriarte cumpliría 35 años. Su familia y seres queridos no pueden celebrar junto a ella, pero su nombre sigue presente en la memoria colectiva y en la lucha por justicia que no se detuvo en estos 18 años.
Otoño desapareció el 23 de octubre de 2006 en Fernández Oro, Río Negro. Tenía 16 años y salió de su casa para encontrarse con amigas, pero nunca llegó. Seis meses después, su cuerpo fue hallado en un descampado cerca de la Ruta Nacional 22. La investigación estuvo plagada de irregularidades, con pruebas insuficientes, sospechosos que quedaron en libertad y años de impunidad. Su familia nunca dejó de exigir respuestas y de denunciar las demoras y fallas en el proceso judicial.
Hoy, su hermana la recordó con un conmovedor mensaje en redes sociales, en el que expresó la sensación de haber logrado, después de tanto, que se hiciera justicia:
"Fueron más de 18 años buscando respuestas y por fin nos vieron. Después de tanto ruido, de tantos gritos, tanta desesperación, nos vieron... Valió la pena, me repito, un poco desconcertada, acostumbrada al cachetazo, esta vez sí, fue, es, va a ser."
También recordó los momentos felices compartidos en la infancia: "Nos recuerdo chiquitas corriendo por el bosque, jugando en el río, bailando en la murga de la feria, comiendo sándwiches de milanesa y siendo muy felices."
Pero este cumpleaños llega con un significado distinto. A finales de 2023, el Tribunal de Juicio de General Roca dictó la condena contra los responsables del femicidio de Otoño. Tras casi dos décadas de lucha, las pruebas fundamentales permitieron demostrar la culpabilidad de los imputados, y la familia, que nunca bajó los brazos, logró lo que tanto había peleado: una sentencia que finalmente hizo justicia.
"Nos abrazo y felicito por no rendirnos cuando pensamos que era imposible, cuando tuvimos miedo, cuando la tristeza nos anclaba al piso y cuando nos sentíamos solxs. Pero aún más importante, nos abrazo por siempre luchar desde el amor y por la verdad. Gracias a eso no hubo palos en la rueda que nos pudieran frenar, siempre supimos nuestro camino y nunca pudieron pararnos.
Gracias a todxs los que hicieron propia esta lucha, que siempre estuvo acompañada de amigxs, música, abrazos y mucha charla"