TELEVISIÓN
Ángel de Brito contó cuál fue su mayor desafío al inicio de LAM y por qué decían que no tendría éxito
Ángel de Brito, reconocido conductor de televisión, compartió recientemente unas revelaciones impactantes sobre los difíciles comienzos de su programa "Los Ángeles de la Mañana", ahora conocido simplemente como LAM. A diez años del nacimiento de uno de los espacios de chismes y espectáculos más influyentes de la televisión argentina, De Brito se permitió un momento de reflexión y sinceridad, revelando aspectos poco conocidos de las luchas y cambios que enfrentó en sus primeros días.
En una celebración característica por su emotividad, Ángel no solo agradeció a su equipo de "angelitas" y a los productores que hicieron posible el viaje de una década sino también a la leal audiencia que lo ha sustentado desde el primer día. "A todas las angelitas, a todos los productores, pero sobre todo a todos ustedes que están desde el primer día que nos fue bárbaro y acá estamos diez años después. Vamos a dar mucho más todavía, no es que nos estamos despidiendo", declaró en tono festivo.
Sin embargo, los comienzos de LAM no fueron un camino sencillo, y el tiempo ha permitido al conductor mostrar una vulnerabilidad rara vez exhibida públicamente. Inicialmente, el programa se perfilaba como un panel mixto de hombres y mujeres, un formato que venía directamente de la mano de proyectos previos en Eltrece. "Eran hombres y mujeres. Eran todas figuras. Un panel", recordó Ángel de Brito. Pero fue gracias a una intervención clave de Adrián Suar que el rumbo cambió completamente a lo que hoy conocemos como el formato de "las angelitas".
El proceso de selección inicial combinó voces ya próximas a su círculo de trabajo, como los casos de Analía Franchín, Noe Antonelli y Carmela Bárbaro, y nuevos talentos prometedores. “Con Yanina nos conocíamos, y fue una de las primeras que llamé", reveló al rememorar el casting que consolidó uno de los elementos más distintivos de su programa.
La resistencia no se limitó solo a la estructura interna del show. Ángel de Brito narró una inesperada disputa con Jorge Lanata, quien, según cuenta, trató de disuadirlo advirtiendo del fracaso inminente del programa matinal.
“El programa era en ese momento de 11 a 12:30 y el programa de Lanata era hasta las dos de la tarde. Yo trabajaba con Lanata y no me quería dejar ir", compartió De Brito. Entre contratiempos y confrontaciones, incluso inmediatas soluciones, como el reemplazo que Lanata buscó en Marina Calabró, Ángel de Brito logró finalmente establecer uno de los productos más sostenibles del canal. Una historia de risas, lágrimas y eventual éxito, que se ha convertido en una piedra angular de la parrilla televisiva matinal.