Crimen en la comisaría: cómo quedó la situación de los policías condenados
La lectura de la sentencia condenatoria cayó como un baldazo de agua fría para los cuatro imputados por el crimen de Jorge Gatica, el detenido que murió en la Comisaría 45. Algunos esperaban ser absueltos; otros, que se les cambiara la calificación y así aspirar a una pena menor.
Crimen en la comisaría: cómo quedó la situación de los policías condenados
La lectura de la sentencia condenatoria cayó como un baldazo de agua fría para los cuatro imputados por el crimen de Jorge Gatica, el detenido que murió en la Comisaría 45. Algunos esperaban ser absueltos; otros, que se les cambiara la calificación y así aspirar a una pena menor.
Los tres policías varones fueron considerados culpables de la aplicación de tormentos seguida de muerte. Y si bien la pena se definirá en una audiencia de cesura, el propio juez técnico, Marcelo Gómez, adelantó que la única alternativa de pena que establece el Código Penal es la de prisión perpetua.
Los suboficiales ahora condenados tenían una situación diferente. El sargento Vilmar Quintrel y el cabo Jorge Sosa ya se encontraban con prisión preventiva desde el 12 de enero de 2023. En cambio, el cabo Walter Carrizo había llegado a esta instancia con un régimen de prisión domiciliaria monitoreada con tobillera electrónica. La fiscalía pidió cambiar esa decisión y pasarla a preventiva.
El magistrado entendió que si bien Carrizo cumplió las pautas de su domiciliaria, la situación “especialmente psíquica” del policía cambió con la decisión del jurado popular. Hasta un momento antes, “la posibilidad de obtener una sentencia menos gravosa era latente”. Pero en este momento corresponde “hacer lugar al pedido de los acusadores” para “asegurar los fines del proceso y garantizar la continuidad del juicio”.
El juez Gomez precisó que Carrizo “antes era imputado y ahora condenado; con una condena no firme pero es condenado. Eso hace posible que cambie su estado de detención y tenga que mantenerse detenido con custodia policial”. El suboficial fue trasladado a la comisaría, a la espera de ser trasladado a una unidad del Servicio Penitenciario
La sargento Andrea Henriquez fue la única que recibió un cambio de carátula a su favor. El jurado recogió el pedido de la Fiscalía y la consideró responsable del delito de omisión dolosa de evitar la tortura. El rango de pena es de entre tres y diez años de prisión. La mujer, que lloró las dos veces que declaró durante el juicio, se encontraba con prisión domiciliaria. Continuará en esa situación al menos hasta que se defina la audiencia de cesura.
Seguí leyendo: Crimen en la comisaría: la fiscalía cambió la estrategia y pidió la condena más dura para dos policías
Los tres policías varones fueron considerados culpables de la aplicación de tormentos seguida de muerte. Y si bien la pena se definirá en una audiencia de cesura, el propio juez técnico, Marcelo Gómez, adelantó que la única alternativa de pena que establece el Código Penal es la de prisión perpetua.
Los suboficiales ahora condenados tenían una situación diferente. El sargento Vilmar Quintrel y el cabo Jorge Sosa ya se encontraban con prisión preventiva desde el 12 de enero de 2023. En cambio, el cabo Walter Carrizo había llegado a esta instancia con un régimen de prisión domiciliaria monitoreada con tobillera electrónica. La fiscalía pidió cambiar esa decisión y pasarla a preventiva.
El magistrado entendió que si bien Carrizo cumplió las pautas de su domiciliaria, la situación “especialmente psíquica” del policía cambió con la decisión del jurado popular. Hasta un momento antes, “la posibilidad de obtener una sentencia menos gravosa era latente”. Pero en este momento corresponde “hacer lugar al pedido de los acusadores” para “asegurar los fines del proceso y garantizar la continuidad del juicio”.
La sargento Hernríquez fue condenada por el delito de omisión gravosa de evitar la tortura contra Gatica y recibirá una pena menor. Foto: Cipo360.
El juez Gomez precisó que Carrizo “antes era imputado y ahora condenado; con una condena no firme pero es condenado. Eso hace posible que cambie su estado de detención y tenga que mantenerse detenido con custodia policial”. El suboficial fue trasladado a la comisaría, a la espera de ser trasladado a una unidad del Servicio Penitenciario
La sargento Andrea Henriquez fue la única que recibió un cambio de carátula a su favor. El jurado recogió el pedido de la Fiscalía y la consideró responsable del delito de omisión dolosa de evitar la tortura. El rango de pena es de entre tres y diez años de prisión. La mujer, que lloró las dos veces que declaró durante el juicio, se encontraba con prisión domiciliaria. Continuará en esa situación al menos hasta que se defina la audiencia de cesura.