El INTI perdió el 25 % de su personal de la región en un año
El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), se creó hace más de 65 años con el objetivo de brindar asesoramiento y transferencia tecnológica a las pequeñas y medianas empresas del país. Producto del desfinanciamiento, el atraso salarial y la implementación del retiro voluntario, la Regional Patagonia Norte perdió el 25 % de los profesionales.
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El INTI comenzó a asentarse en la región a partir del laboratorio del Ciati en Villa Regina; se consolidó con la conformación del Cenpat en Neuquén capital, y continuó con la apertura del Laboratorio de microbiología, medio ambiente y tecnologías blandas en Cipolletti. El organismo fue ampliando su oferta de servicios con distintas “ventanillas” que se fueron abriendo en San Martín de los Andes y en Luis Beltrán, entre otros.
En la región, el INTI desarrolló actividades en áreas tan diversas como energías no renovables, medio ambiente, tratamiento de efluentes y residuos industriales, desarrollo de parques industriales y el desarrollo de “tecnologías de procesos” para el mejoramiento de la productividad.
Pero a partir de 2024 comenzó una política de desgaste y desarticulación. De los 80 profesionales que se encontraban trabajando entre Río Negro y Neuquén, hoy quedan 60, situación que resiente la disponibilidad y la capacidad de atender las diferentes problemáticas. La sede de San Martín de los Andes se cerró completamente: los cinco profesionales prefirieron optar por el “retiro voluntario” antes que pasar por el desgaste diario.
Entre la no renovación de contratos y el congelamiento salarial, otros 20 profesionales se alejaron de la institución. “Todo el equipo que se formó en metodologías- Kaizen en Japón, para mejorar la calidad y la competitividad empresarial, se perdió”, precisaron fuentes del organismo.
El gobierno nacional quiere concentrar la actividad del INTI en el ministerio de Economía, en Buenos Aires. Foto: archivo.
“No es la primera vez que sufrimos este tipo de situaciones; pero en esta etapa se ha intensificado”, puntualizaron.
También se perdieron algunas líneas de financiamiento para las pequeñas y medianas empresas, que les permitían afrontar la compra de nuevos equipos o adoptar procesos para mejorar la competitividad y poder exportar su producción.
Y hay otro riesgo que pende sobre el organismo: la pérdida de su autarquía y su funcionamiento descentralizado que le permite conocer y participar de la vida económica de cada región. La iniciativa, paradójicamente, parte del ministerio de Descentralización que conduce Federico Sturzenegger. Y pretende concentrar la actividad del INTI en Buenos Aires, como una dirección más del ministerio de Economía.
“Con ese cambio se perdería la idea rectora del INTI, que es atender las problemáticas regionales con la participación de los gobiernos provinciales, los municipios y las empresas privadas. Allí se produce un intercambio que sería imposible si todo se lleva a Buenos Aires”, precisaron.