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05/05/2026

Por qué los ríos de la región llevan tan bajos caudales: ¿peligra la provisión a las ciudades?

Desde esta semana, las centrales hidroeléctricas están generando lo mínimo posible. En el Mari Menuco, la toma del acueducto está a pocos centímetros del nivel del embalse.
El río Negro lleva menos de la mitad de caudal que durante el verano: cuánto tiempo se puede mantener la situación. Foto: gentileza.
El río Negro lleva menos de la mitad de caudal que durante el verano: cuánto tiempo se puede mantener la situación. Foto: gentileza.

Esta semana comenzó con una sensible bajante en los caudales que llevan los ríos regionales, que la ubica cerca de los mínimos históricos. El que más está sintiendo la restricción es el río Neuquén: aguas debajo del dique compensador El Chañar lleva apenas 46 m3/segundo. Apenas un tercio de la ya menguada erogación que venía en enero (150 m3/seg). Y según se advirtió, la bocatoma del acueducto que provee a una parte de Neuquén capital se encuentra a pocos centímetros del nivel del Mari Menuco.

 

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Hace años que no se veía tan bajo el embalse”, precisaron fuentes de la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas.

La disminución se advierte también sobre el Limay, que está transportando unos 212 m3/seg debajo de la presa de Arroyito, un 45 % menos de lo que traía hace cuatro meses. Y lógicamente, el impacto se siente en el río Negro: 258 m3/seg, menos de la mitad que en enero.

El secretario técnico de la AIC, Horacio Collado, explicó que la drástica restricción tiene que ver, en parte, con la sequía que afectó durante la temporada pasada a la región cordillerana; y a motivos particulares de la operación de la cuenca.

 

La reducción de caudales se hace sentir en el río Limay. Foto: archivo.

 

Ya a fines del año pasado la AIC había dispuesto un manejo conservador de los caudales: las precipitaciones mínimas, una temporada invernal con nevadas menores a las previstas y un deshielo que casi ni se notó, Los niveles de los embalses de la región – la gran reserva de agua -, no se recuperaron completamente y se decidió una política de contención.

 

El riesgo de abastecimiento

La capital neuquina, con sus más de 360.000 habitantes, tiene dos fuentes de aprovisionamiento de agua. Por un lado, las tomas ubicadas sobre el río Limay. Por otro, un acueducto que se alimenta desde el Mari Menuco. Ejecutado hace dos décadas, trajo un gran alivio para el desarrollo de las zonas altas de la ciudad.

Pero los embalses de Cerros Colorados se encuentran en una situación complicada. “Hoy, el Mari Menuco se encuentra apenas a 70 centímetros de la bocatoma del acueducto”, precisó Collado.

Como la temporada de riego en el Alto Valle ya terminó, se optó por reducir al máximo la erogación. Aguas arriba, el Neuquén trae 70 m3/seg. Por las compuertas de Mari Menuco se dejan pasar 48 para intentar acumular reservas.

Desde el río Neuquén se alimentan también las localidades de Cinco Saltos y Cipolletti: la estimación es que con este nivel no debería haber mayores inconvenientes en la operación.

 

¿Y en el río Negro?

La bajante también se observa a simple vista sobre el curso del río Negro. El escuálido caudal actual es menos de la mitad de lo que llevaba durante el verano. Pero hay otras razones que llevaron a esta decisión: un pedido del gobierno provincial para permitir efectuar unas reparaciones en la central Guillermo Céspedes, ubicada en la isla de Choele Choel.

Nos pidieron bajar al mínimo el río durante unos días para poder hacer los trabajos”, expresó Collado. La situación tendría que resolverse en los próximos días. “En cuanto empiece a hacer un poco de frío, desde Cammesa -el organismo que controla el mercado mayorista eléctrico -, nos van a exigir que volvamos a generar energía”, comentó.

Lo concreto es que al finalizar también el período de riego en los sistemas que se aprovisionan desde el río Negro, se decidió aprovechar la “ventana” de menor demanda para realizar las obras.

Será cuestión de pocos días; esta semana o a principios de la otra ya se va a normalizar”, dojo el funcionario de la AIC. Y agregó: “mientras tanto, seguimos esperando que llueva en la cuenca alta; que sería lo mejor que nos puede pasar”.

Los embalses ubicados sobre el Limay se encuentran en una situación de “moderada liquidez”, por encima de los niveles mínimos, pero tampoco como para relajarse en la política cautelosa adoptada por la AIC.