Se cumplen tres años del femicidio de Agustina Fernández y Cipolletti no la olvida
Este 2 de julio se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Agustina Fernández, asesinada por Pablo Parra en Cipolletti en 2022. Ya son tres años sin la joven oriunda de La Pampa, de 19 años, que había llegado a la ciudad hace tres meses con el deseo de convertirse en médica. Un hombre que conoció acá le quitó la posibilidad de cumplir su sueño y tener un futuro.
Una llamada del propio femicida alertó a la familia por un supuesto robo donde habían herido a Agustina, quien se encontraba internada en el Hospital Moguillansky. Ese sábado frío sus padres llegaron desde La Pampa a Cipolletti para estar con su hija y comenzar un camino que, sin saberlo, sería largo, doloroso e indignante.
Si bien primero se trató el caso como un robo, las alarmas comenzaron a encenderse a medida que avanzó el tiempo y que su círculo comenzó a sospechar, por el nivel de violencia del hecho y situaciones que la joven había comentado. Agustina fue declarada con muerte cerebral y días después la comunidad cipoleña organizó la primera marcha de velas pidiendo verdad y justicia. Participaron sus padres y compañeras de facultad, como también vecinos y vecinas de la ciudad, conmocionados por la brutalidad del caso.
Desde el comienzo su madre, Silvana Cappello, sospechó de Parra ya que era el único que hablaba del robo, nadie más sabía nada. Durante un tiempo circuló en la comunidad un identikit del posible "ladrón", mientras continuaba la investigación y Parra estaba libre, haciendo su vida con normalidad. Durante el camino de pedir verdad y justicia las organizaciones de Ni Una Menos acompañaron a su madre, quien utilizó crudamente las redes sociales para denunciar y exigir respuestas.
Finalmente Parra fue detenido el 23 de diciembre de 2022 en el barrio San Pablo, 5 meses después del hecho, meses que los pasó en libertad asistiendo a fiestas, al gimnasio, reuniéndose con su familia y amigos, mientras Agustina no podía y su familia hacía el duelo en medio de la investigación.
En distintas ocasiones su madre se ha enfrentado cara a cara con el femicida, preguntándole por qué le hizo eso a su hija, sosteniéndole la mirada fijamente tanto ella como su esposo, convencidos de que era el responsable.
El juicio comenzó un 6 de mayo de 2024, el cual estuvo lleno de testimonios crudos, revictimizaciones y la exhibición de la intimidad de la joven, incluyendo detalles de su vida privada y relaciones.
Según la teoría del caso, Parra invitó a Agustina a cenar en su vivienda y, tras asegurarse de que ella se encontrara allí, salió del lugar y regresó por la parte trasera de la propiedad. Ingresó luego al inmueble y, aprovechó su mayor fuerza física para agredirla brutalmente. Le causó así múltiples heridas en la cabeza y en las manos. Las lesiones derivaron en un traumatismo craneoencefálico grave, que llevó a la muerte de Agustina días después en el hospital. Luego, Parra intentó simular un robo para desviar la investigación.
Silvana y Mariano, los padres, junto a los tíos, asistieron a cada audiencia, escuchando lo que se decía de su hijo y observando de cerca a Parra, el único acusado y narrador de una supuesta historia. Declaraciones de su círculo expresaron que Agustina había contado que su vecino, Parra, la espiaba y se había vuelto intenso con ella, intentando llegar a una relación o más que una amistad.
El femicida Parra se mantuvo frío durante todas las audiencias, incluso en la última jornada cuando Silvana le recriminó "señor Pablo Parra, no es no, dice Agustina". Nunca hubo signos de arrepentimiento en sus actitudes y la vez que se dirigió al jurado popular, encargado de definir la culpabilidad, lo hizo con enojo.
Este 2 de julio de 2025, su madre utilizó sus redes para recordar cómo fue el día que el asesino de su hija la llamó informándole de un supuesto asalto, donde habían atacado a Agustina, "se burló de nosotros, de una ciudad entera, que lo vio circular por sus calles, totalmente impune, se burló de la justicia, de todos. Hoy mi niña voy a honrar tu corto paso por esta vida, tu dulzura, tu calidez, tu sencillez, tu todo." Además su madre destacó que seguirá insistiendo para que la perpetua se cumpla y que no logre apelar para salir de la cárcel. "Una madre siempre sabe, y a vos Parra, no es no" reiteró Silvana.
Pablo Parra fue condenado en junio por el jurado popular y se definió la cadena perpetua, la única pena posible para casos de femicidio según el Código Penal. Meses después, ante el pedido de impugnar la pena, el tribunal decidió que ninguno de los planteos de la defensa ameritaba la nulidad del juicio ni una revisión del veredicto emitido por el jurado popular. Según la resolución, los agravios presentados carecieron de fundamento suficiente para invalidar el proceso, ya que las pruebas presentadas en el juicio fueron adecuadamente valoradas por el jurado, y las instrucciones impartidas fueron claras y precisas.
En octubre de 2024 definieron que, según la sentencia, la defensa no logró demostrar vicios procesales ni una afectación a los derechos de Pablo Parra durante el juicio por jurados. El tribunal también destacó que las pruebas físicas y testimoniales fueron correctamente presentadas y valoradas, confirmando que no hubo irregularidades en su admisión.
Actualmente Parra está intentando apelar la condena para reducir años y poder quedar en libertad, además en ocasiones otras jovenes han denunciado que desde el penitenciaro el femicida se contactaba con ellas con un celular que había conseguido, para formar un vínculo.
Silvana recuerda a su hija en cada señal y aniversario y Cipolletti la conmemora en distintos rincones, con su imagen en la Facultad de Medicina y espacios públicos de la ciudad, una ciudad que nunca va a olvidarla y dejar de pedir justicia.