Cierre de compuertas: los ríos de la región bajan a la mitad
Pasó la ola de aire polar que había producido muy bajas temperaturas en el centro del país, con lo que se apagaron las alarmas en el sistema energético nacional. Al menos por el momento. Ante la menor demanda, también disminuyó la necesidad de generación de las centrales hidroeléctricas de la región y los caudales de los ríos empezaron a bajar.
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La situación se puede visualizar en toda su dimensión en las fluctuaciones que tendrá el río Negro: después de tres semanas de estar llevando un caudal de 1.300 m3/seg, el jueves se redujo a 750 m3/seg; hoy la disminución llegó a 580; y desde el lunes se mantendrá en 470 m3/seg en forma constante.
Esto se debe a la paulatina salida de servicio de las centrales ubicadas sobre los dos grandes afluentes: el Limay y el Neuquén. La semana que viene, el Limay entrará en un régimen de 340 m3/seg, a partir de una menor utilización de El Chocón y Arroyito. El Neuquén, en tanto, se mantendrá en 130 m3/seg.
Desde la Autoridad de Cuencas se había advertido que de continuar con las erogaciones en tanto alto nivel se produciría un descenso importante del agua acumulada en los embalses. El problema es que la perspectiva meteorológica para el próximo trimestre es de “sequía”, por lo que la recuperación será menor.