ARQUITECTURA
Claudia Villafañe abrió las puertas de su mansión y mostró cómo vive en soledad
Claudia Villafañe, reconocida por su destacada trayectoria como empresaria y figura en la televisión, ha optado por descubrir el entorno donde ha decidido residir. Su elección ha recaído en una majestuosa mansión ubicada en Tigre, un rincón al norte del vibrante conurbano bonaerense. Villafañe ha logrado convertir este espacio en un refugio personal, un hogar que supera simples ladrillos y cemento para convertirse en un entorno de diseño sofisticado, calidez ilimitada y funcionalidad absoluta. Esta casa no solo satisface sus gustos estéticos sino que, primordialmente, se convierte en un reflejo inquebrantable de su dedicación a la familia. Casas de ensueño y el acogedor refugio que es su hogar.
La propiedad, que espera silenciosa mirando el río, captura de manera impecable la esencia del espacio personal que Claudia Villafañe ha esculpido. En una suerte de diálogo con la naturaleza y con el inequívoco ruido de la modernidad, esta exuberante vivienda ofrece una relación fluida con el entorno gracias a sus generosos ventanales. Desde estos paneles de cristal, el sol no solo desliza sus rayos sobre cada centímetro de las habitaciones, sino que también entra por completo en el corazón mismo del hogar, creando un ambiente sereno y cálido. Domeno arquitectónico y equilibrio natural.
Dentro, donde finalmente la personalidad de su habitante es libre de desplegarse, los espacios están esmeradamente diseñados para conjugar lo mejor de la comodidad moderna con un toque sutil de elegancia. La cocina, autoproclamada como epicentro de muchos de sus momentos, se erige no solo como un lugar donde se preparan los alimentos, sino también como uno en el que las memorias se cocinan a fuego lento. Dominado por una isla de mármol, este espacio es testimonio de su reconocida inclinación por la gastronomía. Antaño compartido al mundo en su paso por MasterChef Credibility, su amor por la cocina continúa deleitando a miles en sus redes sociales con auténticas obras culinarias.
Las imágenes de esta casa, constantemente nutren el corazón de sus seguidores al ver reunidos sus momentos de felicidad y amor familiar. Las risas se entrelazan a menudo con Dalma y Gianinna, sus hijas, e irrumpen con frescura con la visita de su nieto Benjamín y sus pequeñas nietas, Roma y Azul. Aunque estas pequeñinas aún no comparten los secretos culinarios de su abuela, su efervescencia juvenil ilumina cada esquina del hogar. Cada encuentro se convierte en una celebración capturada a hologramas tecnológicos como Instagram, presentando momentos donde la espontaneidad resplandece.
Transitada por el eco de conversaciones pasadas y lugares vivos, el hogar sigue albergando cálidos espacios predominados por un salón que combina el ingenio del confort con la informalidad de las risas prolongadas. Decoraciones discretas se funden en su correcto lugar también, garantizando un balance visual que evita la saturación del entorno aunque no sofoca su personalidad vibrante.
Por fuera, un edén jubiloso promete serenidad. Las áreas descubiertas y terrazas capturan los días generosamente soleados que Tigre ofrece a sus habitantes, presentando mobiliario y vegetación minuciosamente escogida, pensados para brindarse tanto a la soledad reparadora como a abiertos gritos de compañía, ritmo y conversación. Un rincón personal que se revela como lessizante visible de su bienestar y con el único propósito de engrandecer a todo aquel que cruce su umbral.