ROMANCE
Horacio Pagani recordó cómo conquistó a Cecilia Di Carlo y reveló detalles de su historia de amor
Horacio Pagani, a sus 81 años, sigue siendo un nombre resonante en el periodismo deportivo, pero también ha abierto una ventana hacia su vida personal, ilustrando una narrativa sorprendente de amor y persistencia junto a Cecilia Di Carlo, una figura emblemática que brilló como actriz y chica Playboy. El contraste de sus mundos, él en el análisis deportivo profundo y ella en el destello del espectáculo, se fusionó en una historia que desafía el tiempo. En una conversación íntima con el medio +CARAS, Horacio no solo describió cómo fue conquistando a Cecilia, sino también desentrañó las fibras de su resiliencia sentimental que se mantuvo a lo largo de las décadas.
Este relato íntimo nos lleva a la escena de su primer encuentro: un pasado que data de más de cuarenta años en un bohemio rincón de Buenos Aires, el restaurante Fechoría. Era una época distinta, cuando Cecilia era inmortalizada por sus evocadoras participaciones en icónicas revistas de la época, mientras que Horacio dejaba huellas en las páginas deportivas de Clarín. Aunque ese primer saludo quedase como un mero gesto entre extraños que comparten un espacio momentáneo, se plantó una semilla de atracción que eventualmente desafiaría cronologías y destinos.
La historia cuenta que, por treinta años, Horacio Pagani conservó un interés latente por Di Carlo. Una confesión que suena casi poética, cargada de risas y memorias, con un episodio en particular que captura su persistente espíritu. "Era una larga espera, pero ella había tomado una pausa del país mismo, y cuando quedé solo, decidí explorar nuevamente". Esto da pie a una bella anécdota, un juego de voluntades micheláneos, en el que un perfume se convierte en el puente hacia un primer gesto romántico.
Una década más tarde, en 2005, sus caminos se encontraron una vez más bajo cielos despejados de ataduras. Libres ambos consiguieron finalmente dar forma a un noviazgo que por tanto tiempo había sido un anhelo. "Siempre supe que algo nacería entre nosotros", admite Pagani, ahondando en la persistente fe que cultivó con paciencia inquebrantable.
A esto siguió un casamiento simbólico en la vibrante y siempre certera en lo dramático, Las Vegas, en 2015. Sin contentarse solo con eso, decidieron reconfirmar su unión en un sonado evento televisivo en Buenos Aires, sumando un toque espectacular a su consolidada historia de amor, reuniendo amigos, familiares y sus seguidores.
En día de hoy, Horacio condiciona sus declaraciones con una justa mezcla de orgullo y dicha pícaramente lacónica. "No le digan no definitivo, díganle 'espera un rato'”. Este canal de amor conquistado muestra no solo la tenacidad de Pagani, sino una celebración del amor sosegado y potente que el tiempo mismo se dedica a tallar alargando vínculos que se han erigido como un referente de estabilidad en el escenario mediático argentino. Entre el juego de presiones y los calendarios individuales, floreció una narrativa que demuestra que, si algo realmente ha de ser, los corazones encontraran sus caminos de medios impensados y bellas líneas de tiempo compartidas.