SUPERVIVENCIA
María Julia Olivan contó cómo fue el accidente que casi le cuesta la vida y conmovió con su relato
En un conmovedor regreso a la pantalla, la periodista María Julia Oliván volvió a los medios tras sobrevivir a un terrible accidente que casi le cuesta la vida. Hace dos meses, un desafortunado evento dejó su cuerpo cubierto de quemaduras graves, requiriendo una extensa hospitalización y diecisiete cirugías. Compartiendo su experiencia en su programa de streaming, Oliván abrió una botella de champagne, señalando el inicio de una nueva y valiente etapa en su vida.
“Fue como volver de la muerte" comenta, resumiendo así el alcance de su sufrimiento, sin perder su característico enfoque honesto. Durante semanas, estuvo postrada sin poder levantarse. "Estuve dos meses en cama y recién la semana pasada pude ponerme de pie”, recuerda, trasladando a sus seguidores al interior de su intensa lucha personal.
Una piedra angular en este proceso fue, indudablemente, su familia. María Julia Olivan dedicó palabras emocionantes a su madre, quien, pese a tener 82 años, se convirtió en su principal sostén y ejemplo de fortaleza. “Pensar en dejar a mi mamá llorando me destrozaba. Ella se transformó otra vez en mamá para mí”, narró conmovida, subrayando cómo el apoyo incondicional de su núcleo familiar la sostuvo en esos momentos críticos.
En sus sueños, conectaba con personas significativas como su colega Jorge Lanata, recordando sus palabras aunque fueran producto de la analgesia extrema durante el tratamiento. "Era como estar haciendo periodismo desde un lugar imposible, una experiencia límite sin comparación”, relató, explicando cómo incluso los recuerdos profesionales se entrelazaban en su complicada travesía.
A lo largo de su interludio hospitalario, Oliván reconoció pormenorizadamente el trabajo del personal médico y de los enfermeros, expresando una profunda gratitud hacia ellos. "Los enfermeros se convirtieron en mis héroes anónimos, viendo en ellos a amigos que nunca olvidaré”, afirmó, recalibrando así el concepto de comunidad y la importancia de las conexiones humanas en tiempos de dolor.
Con lágrimas y risa, dolor y fortaleza, María Julia Oliván selló su historia con una resolución invencible: celebraría la vida sin pedir disculpas por ello. "Vamos a brindar, aunque no todos lo entiendan”, señaló desafiante, capturando el indomable espíritu que la ayudó a superar la adversidad, y transformando su relato en una lección de resiliencia.