Constanza, la beba que inspiró una ley para que otros niños vivan
La llamada “Ley Constanza” marca un antes y un después en la salud perinatal de la provincia de Neuquén. La norma establece que todas las mamás gestantes deberán acceder a una ecografía obstétrica con evaluación detallada del corazón fetal, realizada por profesionales capacitados en cardiología fetal. Además, cada recién nacido deberá someterse al estudio de oximetría de pulso antes de recibir el alta hospitalaria, con el objetivo de detectar tempranamente cardiopatías congénitas. Una ley que espera ahora por ser aprobada en Rio Negro.
Si bien en algunos hospitales estos estudios ya se realizaban de manera optativa, la nueva legislación los convierte en obligatorios tanto en instituciones públicas como privadas. “La diferencia es que ahora se normatiza, se exige que los médicos estén acreditados y formados, lo que reduce errores diagnósticos y amplía el acceso”, destacó la cardióloga infantil Carolina Ramallo, impulsora de la ley. “No es una ley al aire, es una ley para salvar vidas”, expresó.
El origen: Constanza, una vida que marcó un camino
La ley lleva el nombre de Constanza, una bebé que falleció en diciembre de 2016 a los pocos días de vida por una cardiopatía congénita no diagnosticada durante la gestación. Su historia se cruzó con la de la doctora Carolina Ramallo, quien en aquel momento no como cardióloga sino como madre, coincidió en el hospital con Analía, mamá de Constanza. Ese encuentro fue el inicio de una lucha que transformó el dolor en acción.
“Me quedó la pregunta: ¿qué hubiese pasado si le hubiésemos hecho el diagnóstico prenatal a Constanza?”, relató Ramallo en una entrevista con LU19 AM 690. Años después, otro caso —el de Lila, una niña que sí fue diagnosticada a tiempo y recibió la atención adecuada— reforzó la convicción de avanzar con un proyecto de ley.
"Coincidimos en un mismo lugar, en un centro médico donde ella estaba como mamá, y yo también. Constanza, su hija, nació el 16 de noviembre, y en ese momento tenía unos 12 días de vida, derivada de Villa Regina, por una sospecha de cardiopatía.
El doctor Carlos Labaroni fue el que la evaluó en ese momento, y bueno, Constanza es internada en el Hospital Cipolletti, y ahí se deriva al Hospital Castro Rendón para la corrección quirúrgica, y el 7 de diciembre del 2016 fallece Constanza."
"Y a mí es como que me quedó algo que yo dije, no puede pasar esto, porque qué hubiese pasado si le hubiésemos hecho el diagnóstico prenatal a Constanza."
"Y después fueron pasando los días, los meses, y conozco a Bárbara, la mamá de Lila, una niña que ahí las conozco desde la cardiología fetal, le hago una evaluación del corazón fetal a Lila, y tenía la misma cardiopatía que Constanza, y es como que Lila me empuja a decir, hagamos algo más."
"Entonces, Lila que tuvo su oportunidad, Constanza no, y eso me llevó a ir a los archivos del Hospital de Cipolletti y buscar a los papás de Constanza, y presentar como proyecto en la legislatura. Nos conocimos después de largos meses, no fue inmediatamente, y ahí empezamos con Analia, Néstor, Bárbara y Roberto, que son los papás de Lila, y ellos creo que estuvieron en representación de muchas familias de hijos, muchos papás de niños con cardiopatías congénitas que viven y otros que fallecieron.
La presentamos en el 2018 la ley, y el 19 de septiembre se aprobó en la legislatura de Neuquén."
La fuerza de las familias y el compromiso médico
En 2018, Ramallo presentó por primera vez el proyecto en la Legislatura neuquina, acompañada por Analia y Néstor, los papás de Constanza, y Bárbara y Roberto, los padres de Lila. Tras 9 años de insistencia, el 19 de septiembre de 2025 la norma fue aprobada por unanimidad.
La norma obliga a todos los centros de salud, públicos y privados, a realizar al menos una ecografía fetal entre las semanas 18 y 22 de gestación, con especial foco en la evaluación del corazón. Además, establece que antes de recibir el alta hospitalaria, todo recién nacido debe someterse al estudio de oximetría de pulso, un método sencillo y no invasivo que permite detectar posibles anomalías.
“Lo importante es que salva vidas”, señaló la doctora Carolina Ramallo, principal impulsora del proyecto, al explicar la relevancia de normatizar prácticas que ya se realizaban en algunos hospitales, pero de manera optativa.
“Los papás que acompañaron este proceso son guerreros, porque dar testimonio y remover tanto dolor no es fácil”, reconoció la médica, que hoy trabaja en el Hospital de Cipolletti y continúa impulsando la difusión de la ley en Río Negro.
Para Analia, la mamá de Constanza, la sanción representa una forma de resignificar la pérdida: “Ella vino a este mundo en el tiempo que tenía que estar, y creemos que Dios nos eligió como familia para acompañar también desde este lugar. Es un consuelo saber que su nombre ahora está ligado a una ley que evitará que otros niños pasen por lo mismo”.
Proyección hacia Río Negro y el país
Ramallo confirmó que ya se presentó en Río Negro un proyecto similar —bajo el número 1234— con la expectativa de que la provincia también lo convierta en ley. Además, recordó que existe una ley nacional de screening de cardiopatías congénitas sancionada en 2023, aunque resaltó la necesidad de que cada provincia la implemente y garantice su aplicación real.
“Lo bueno es que contamos con profesionales, residencias de cardiología infantil y fetal, y la infraestructura instalada. No se trata de un gasto extra, sino de organizar y difundir la práctica para que ninguna embarazada se quede sin evaluación”, explicó.
Una ley para salvar corazones
La Ley Constanza se erige como un ejemplo de cómo la unión entre la ciencia, la política y las familias puede transformar la salud pública. De un dolor personal surgió una herramienta colectiva que ya comienza a marcar un antes y un después en la vida de miles de bebés y sus familias.