Explotó la primavera: aparecen enjambres de abejas en la ciudad y piden cuidarlas
La llegada de la primavera trae color, flores y también la aparición de enjambres de abejas en distintos puntos de la ciudad y la zona. En los últimos días, vecinos advirtieron la presencia de colmenas en árboles, techos, paredes e incluso en sitios insólitos como sombrillas o vehículos.
Ante esta situación, especialistas y apicultores remarcan que no hay que entrar en pánico. Durante la etapa de enjambre, las abejas suelen estar tranquilas, ya que se alimentan antes de abandonar su colmena de origen y, al estar “llenitas”, no tienen interés en picar. “No hay que asustarse, pero sí actuar con precaución y dar aviso a personas idóneas para que puedan rescatarlas y reubicarlas”, explicaron.
La recomendación principal es no acercarse demasiado, no arrojarles agua ni sustancias tóxicas, y mucho menos intentar prender fuego para espantarlas. Este tipo de acciones sólo logra poner a las abejas a la defensiva y aumenta el riesgo de picaduras. Además, se recuerda que en Argentina las abejas están protegidas por ley, por lo que no está permitido dañarlas.
El procedimiento más seguro es contactar a un apicultor o apicultora. Ellos retiran el enjambre, lo colocan en cajones adecuados y lo trasladan a apiarios o chacras donde las colmenas pueden establecerse sin peligro para las personas. Incluso, muchas veces se genera un intercambio positivo: los vecinos que dan aviso reciben luego un frasco de miel como agradecimiento.
La preservación de las abejas es fundamental. No sólo por la miel que producen, sino porque cumplen un rol clave en la polinización de árboles frutales, hortalizas y plantas nativas. “Son imprescindibles para el equilibrio del ecosistema, igual que otros insectos polinizadores que no siempre se nombran, pero que contribuyen a la biodiversidad”, señalaron los especialistas.
En esta primavera, el llamado es a la calma y a la conciencia: convivir con las abejas, respetar su ciclo natural y protegerlas es también proteger nuestra propia calidad de vida.