Leche vencida, vinagre y compost: la fórmula de estudiantes del CET 5 para revitalizar la tierra
Un grupo de alumnos de sexto año del CET 5 de Cinco Saltos fue seleccionado para participar de la instancia nacional de las Olimpíadas organizadas por el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET). Joaquín Cofré, Ignacio Montaño, Gonzalo Olave y Ezequiel Sánchez, todos de la orientación en Química, desarrollaron un proyecto que combina biocombustibles, compost y bioinsumos para dar solución a un problema concreto: la falta de fertilidad en ciertos suelos de la región.
La propuesta se originó a partir de una problemática planteada en el certamen: cómo mejorar terrenos áridos y poco productivos utilizando recursos accesibles y sustentables. Para ello, los estudiantes elaboraron distintos bioestimulantes a partir de residuos de uso cotidiano, como leche vencida, vinagre de manzana y té de compost.
“Lo que buscamos fue usar elementos simples, que cualquiera puede conseguir en su casa o que muchas veces se descartan, como la leche que los supermercados tiran. Eso lo transformamos en un insumo que mejora el suelo y permite que crezcan plantas en lugares donde antes no prosperaban”, explicaron los jóvenes.
El trabajo apunta no solo a revitalizar suelos secos y con alta salinidad, como los que se encuentran en la ciclovía o en las bardas de la ciudad, sino también a fomentar el reciclaje y la economía circular. Según detallaron, la leche fermentada aporta bacterias lácticas que mejoran la absorción de nutrientes, mientras que el vinagre ayuda a regular el pH del suelo, facilitando el crecimiento de distintas especies vegetales.
La iniciativa fue seleccionada para competir en Buenos Aires, donde se presentará junto a proyectos de todo el país los días 23 y 24 de octubre. Los estudiantes viajarán el 21 y ya se preparan con entusiasmo. “Estamos ansiosos, le metimos mucho empeño desde el principio. Es lindo poder representar a la escuela y también compartir este último viaje juntos”, comentaron.
El proyecto no solo les abre la puerta a un reconocimiento nacional, sino que también deja instalada una posible solución práctica y económica para mejorar la tierra en la región, con impacto directo en el ambiente y en la comunidad.