2025-10-07

La ciudad pondrá en valor sus espacios históricos abandonados: la renovación del Fortín Primera División

El mismo fue restaurado en 1967 y el objetivo es volver a renovarlo en 2026, manteniendo su estructura original y agregando nuevos elementos para su mantenimiento. El resultado final será un museo.

Durante el acto protocolar del 3 de octubre por el aniversario de Cipolletti, el intendente Rodrigo Buteler anunció que con el fin de reconstruir la identidad cipoleña, se pondrán en valor espacios históricos abandonados o en desuso de la ciudad. Uno de ellos será el Fortín Primera División, ubicado en la rotonda de Ruta 22 y 151, y la Casa Peuser.

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La obra de puesta en valor del Fortín estará a cargo de la Secretaría de Obras Públicas y comenzará a ejecutarse en el año 2026, con una inversión municipal de $120.000.000. 

El intendente destacó la importancia de revalorizar espacios de la ciudad y reconstruir la identidad para traer al presente esa historia y que no se pierda en el medio del crecimiento y el desarrollo. “Hoy el desafío es poner en valor los hitos de nuestra ciudad. Como los edificios históricos para que las generaciones que vienen se acuerden dónde nacimos y de dónde vivimos. Por eso queremos poner en valor el Fortín Primera División. El año que viene vamos a empezar la refacción, y va a ser un Museo para la ciudad”, aseguró Buteler. 

A través de la Dirección de Arquitectura se proyecta la restauración edilicia del Fortín, actualmente en estado de abandono, con el propósito de devolverle su valor histórico y transformarlo en un espacio vivo de memoria colectiva. 

Explicaron que la intervención no sólo busca rescatar su arquitectura original, sino también refuncionalizar sus espacios interiores para convertirlo en un museo histórico que invite al visitante a recorrer, experimentar y habitar la historia.

La propuesta arquitectónica se centra en una restauración fiel a la materialidad propia de la época de construcción, incorporando al mismo tiempo técnicas y recursos actuales que garanticen la seguridad, durabilidad y accesibilidad del edificio. 

Se prioriza la conservación de la estructura original, recuperando muros, cubiertas y detalles constructivos que constituyen testimonio material de su tiempo, pero acompañándolos con criterios contemporáneos de intervención que aseguren su permanencia en el futuro.

En su interior, los espacios serán reconfigurados con el fin de propiciar un recorrido narrativo, donde cada sala actúe como capítulo de la historia del Fortín. 

El mismo fue construido en 1879 por las tropas del Ejército Argentino que levantaron una fortificación militar a la que nombraron Fortín Confluencia. Meses más tarde se construye un nuevo fortín con el nombre de Fortín 1ra. División por estar bajo la jurisdicción de la Primera División del Ejército expedicionario del Río Negro.

Construido durante la etapa final de la Campaña al Desierto, la edificación supo albergar a parte de la tropa al mando del general Roca. Anticipó futuros establecimientos poblacionales y el posterior desarrollo económico de la región. Su propósito era vigilar el paso del río Neuquén, utilizado por los pueblos originarios en sus desplazamientos entre la cordillera y la pampa húmeda.

Tuvo tres emplazamientos antes del actual y definitivo. Incendiado al poco tiempo de ser construido, fue reconstruido para alojar a la Primera División del Ejército Expedicionario del Río Negro. 

Fue declarado monumento histórico el 26 de diciembre de 1943 y restaurado por primera vez en 1967.

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