2025-10-08

El deshielo no se ve en los ríos de la región: llega la mitad del caudal que en un año normal

La disminución de los aportes obliga a un manejo conservador del agua. Cómo impacta en el río Negro y los valles irrigados.

Los caminantes que suelen pasear por las costas de los ríos de la región advirtieron que los caudales están muy bajos para esta época del año. A principios de la primavera suelen ingresar grandes aportes por el deshielo de la alta montaña, pero esa situación no se dará durante esta temporada. “No hay nieve acumulada en la cordillera”, explican los técnicos de la Autoridad de Cuencas.

 

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Su gerente de Explotación, Horacio Collado, precisó que los caudales que ingresan a los embalses “equivalen al 50 % en el caso del Neuquén; un poquito más en el Limay, de lo que sería un año medio o normal”. Esto obliga a adelantar una política de erogaciones para las centrales hidroeléctricas extremadamente conservadora.

“El problema no será este año, sino la temporada siguiente. Este 25-26 terminaremos con las reservas muy bajas; y si en la siguiente volvemos a tener una temporada seca, vamos a estar en dificultades”, explicó.

En la actualidad, la AIC autoriza a erogar hasta 330 m3/segundo desde Arroyito (río Limay); y hasta 130 m3/segundo desde El Chañar (río Neuquén). Por el río Negro, circula un caudal de 460 m3/segundo.

 

La represa de Portezuelo Grande, la primera sobre el río Neuquén. Los aportes del deshielo equivalen a la mitad de los de un año normal. Foto: archivo.

 

La comparación posible es con lo que ocurrió hace apenas cuatro meses. A principios de junio, el Limay tenía un nivel de 600 m3; el Neuquén de 102 m3; y el Negro de 702 m3.A mediados de ese mes, una intensa ola de aire polar obligó a modificar esos niveles. Las hidroeléctricas fueron despachadas con intensidad y los ríos aumentaron el caudal en un 80 %. El Negro transportó hasta 1.255 m3/segundo.

En agosto pasó un fenómeno similar, aunque de menor intensidad: el río Negro (que suma los aportes del Neuquén y del Limay), alcanzó los 980 m3/segundo.

“La planificación del uso del agua siempre tiene que ser a mediano plazo. Esto no es la Pampa Húmeda. Acá, si un sector se seca por falta de riego, tarda cuatro o cinco años en recuperarse”, expresó Collado.

 En los próximos días puede autorizarse un nuevo aumento de caudal en el río Limay, para mejorar los niveles de ingreso del agua en los canales de riego ubicados en Valle Medio y Valle Inferior. Después, en la AIC cruzan los dedos para que no se produzca una ola de calor intensa.

“Hoy, el sistema cuenta con alternativas para reemplazar la energía que no se genera en las hidroeléctricas por esta previsión de agua. Veremos qué pasa si tenemos un fenómeno como el año pasado”, razonó el especialista.

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