2025-10-08

Las despensas de barrio en la crisis: qué puede pasar después de las elecciones

Se cae el crédito y la actividad está en un nivel muy bajo. Las estrategias para continuar el lunes 27 de octubre.

El comercio de proximidad, almacenes, despensas, kioscos o las tiendas barriales, están pasando por un momento sumamente incómodo. La retracción de las ventas se hace notar y para compensar, los propietarios suman horas de atención para tratar de brindar otros servicios. El gran temor de todos es qué puede pasar después de las elecciones de octubre.

 

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Casi todos creen que gane o pierda el gobierno nacional, se va a venir un ajuste grande”, contó el representante de un mayorista con un amplio conocimiento de la zona barrial cipoleña. En esa eventualidad, los que pueden tratan de comprar mercadería. “Me estoy estoqueando con lo que pueda; no sabemos que va a pasar después de las elecciones”, contó José, almacenero del Villarino.

Pero no todos tienen con qué. Los distribuidores y mayoristas están cortando las “cuentas corrientes” de empresa y sólo “bajan la mercadería” contra pago en efectivo o entrega de valores. Cheques propios, en lo posible. De terceros, con descuentos importantes según la fecha de vencimiento.

La falta de crédito tiene que ver con la pérdida de confianza en la evolución de la economía. “La inflación está retenida porque el cliente no tiene con qué pagar y nosotros no podemos perder más clientes”, precisó la encargada de una verdulería en el barrio Del Trabajo.

 

La falta de circulante se hace sentir en los comercios de proximidad. Qué puede pasar después de las elecciones. Foto: Archivo.

 

Para los comerciantes de los barrios, la actividad nunca volvió a los niveles anteriores a la pandemia de Covid, en marzo de 2020. “Ya no podemos soñar con el feriado; esos días se abre con normalidad”, explicó la mujer. Un ejemplo fue el día del empleado de comercio, cuando los grandes locales y supermercados no abrieron. “Ese lunes trabajamos bien”, contó José.

Antes podía estoquear para ver qué pasaba y ganarle un poco a la inflación. Ahora no hay tanta inflación pero vivimos el día a día. Vendemos una lata de tomate, compramos una lata de tomate. No hay otra”, reveló Carlos, encargado de un almacén grande en el Villarino.

Otra estrategia que históricamente ha utilizado el sector pero que aumentó en los últimos meses es el cambio de la razón social. “Cuando están por ser recategorizados en el monotributo o tienen que pasar a responsable inscripto, se dan de baja y ponen al frente a un familiar para volver de cero y pagar menos impuestos”, reveló un contador que atiende a varios negocios del ramo.

En estos tiempos empiezan a verse los “comercios trashumantes”, que van cambiando de ubicación cuando no pueden pagar el alquiler. A veces es mejor afrontar la posible pérdida de clientes a quebrar. Y también están los que “bajan la persiana” para ver qué pasa después, aunque sea por un tiempo limitado.

 

 

 

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