Femicidio de Silvia Cabañares: el imputado continuará detenido hasta que se expida el Tribunal
El defensor de Gonzalo Segobia – el único imputado por el femicidio de Silvia Cabañares -, apeló la prisión preventiva de su cliente ante el Tribunal de Impugnación. En la audiencia, el abogado Sebastián Perazzolli buscó desacreditar los argumentos del juez Guillermo Baquero Lazcano afirmando que no existe riesgo procesal ya que no conoce a los testigos; y que la base material en que se basa la acusación es “endeble” y “no se sostiene”.
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El Tribunal, presidido por Carlos Mussi e integrado por Miguel Ángel Cardella y Adrián Zimmermann, escuchó a las partes y anunció que se tomará el tiempo que le da la legislación para definir la cuestión. Lo que significa que Segobia continuará detenido con prisión preventiva.
Sobre el final, Segobia decidió hablar y reiteró su inocencia. “Como se dice vulgarmente, me estoy comiendo un terrible garrón. Soy inocente. Hace seis meses que estoy preso por algo que ni siquiera sabía que había pasado”, se descargó. También señaló que comparte “el sufrimiento de esa madre y que debe hacerse justicia. Pero yo no fui”.
Silvia Currumil, la mamá, por su parte, visiblemente emocionada, puntualizó: “yo sólo pido justicia por lo que le hicieron a mi hija. Ella tenía proyectos, ganas de vivir, y la mataron brutalmente”. Y sostuvo que Segobia “era amigo de una de las personas” que fueron juzgadas por la violación masiva de Silvia.
Al inicio de la audiencia, que se realizó por la plataforma Zoom, hubo que dirimir una cuestión importante: si todos los que habían ingresado a ver podían permanecer sin identificarse y las cámaras apagadas. Flavia Currumil precisó que le resultaba por lo menos “incómodo” que otras personas – integrantes del círculo de Segobia -, podían estar viéndola sin que ella lo supiera.
La mamá de Silvia, Flavia Currumil; y el abogado querellante César Alfaro. Foto: Cipo360 / Zoom.
Los jueces recordaron que la regla es que quienes se encuentran viendo una audiencia de este tipo deben estar identificados y con la cámara encendida. Realizada la aclaración, el debate pudo continuar.
El otro punto de conflicto fue por la tentación del abogado de Segobia, Sebastián Perazzolli, de cuestionar las pruebas existentes contra su defendido. “Esta es una audiencia de revisión de una medida cautelar”, lo advirtió Mussi.
Exploró dos líneas argumentales: que Segobia no conoce a los testigos que declararon en la causa y que no afirmaron sentir temor, por lo que su libertad no constituiría un riesgo de entorpecer la causa; y la supuesta escasez de pruebas para sostener la acusación.
Los fiscales Santiago Márquez Gauna y Martín Pezzeta, y el querellante César Alfaro, opinaron de forma diferente. Para los fiscales, sigue estando vigente el riesgo procesal y la necesidad de proteger a los testigos “que se encuentran en situación de vulnerabilidad”. Por su parte, el querellante precisó que no hubo una crítica fundada y razonable a la decisión del juez Baquero Lazcano. “Lo irracional es dar plazos tan cortos en una causa tan compleja como esta; donde la investigación se desarrolla en una provincia y el juicio en otra”, dijo.